Las piscinas termales gratis que puedes encontrar en pleno Pirineo Aragonés
Desde hace varios meses, vecinos y visitantes de Benasque cuentan con un nuevo atractivo turístico. Un plan muy relajante en un entorno envidiable que, además, es gratis. Se trata del nuevo espacio de termalismo que se ha habilitado donde se ubicaba el antiguo balneario municipal. Sobre sus cimientos se han levantado piscinas termales al aire libre. Quienes las visitan no solo pueden darse un baño revitalizante sino también disfrutar de unas vistas impresionantes a las montañas que los rodean.
La nueva infraestructura, que conserva el espíritu original del balneario, se compone de una piscina termal de tres metros de diámetro y tres bañeras individuales fabricadas en fibra de vidrio. Estas aguas, que mantienen una temperatura constante de 37 grados, poseen propiedades mineromedicinales que proporcionan beneficios relajantes, antiinflamatorios y diuréticos, convirtiéndolas en un remedio natural perfecto para aliviar tensiones y renovar fuerzas.
El histórico balneario Baños de Benasque se cerró en 2019 y, con esta actuación municipal, se ha tratado de revitalizar esta infraestructura y ofrecer una alternativa accesible para toda la comunidad.
BENASQUE: ATRACTIVO HISTÓRICO Y NATURAL
Las aguas termales de Benasque tienen un reconocido valor histórico, pues fueron declaradas medicinales en el siglo XVII. No solo por sus propiedades curativas, sino también por su ubicación privilegiada, estas termas constituyen un atractivo turístico sin igual, enmarcadas por un paisaje de montañas y valles que encantará a todos quienes visiten la zona.
Las nuevas piscinas están rodeada de los mayores picos del Pirineo aragonés. Justo junto al balneario antiguo, esta piscina termal de 3 metros de diámetro y algo más de 50 centímetros de profundidad se emplaza a más de 1.700 metros de altitud. Es el lugar perfecto para disfrutar de un baño caliente cuando en el exterior las temperaturas están por debajo de los cero grados.
Además de acondicionar esta nueva piscina termal al aire libre, el Ayuntamiento ha hecho mejoras en el exterior. Así, se ha colocado una barandilla para evitar caídas por el precipicio.
QUÉ VER BENASQUE
Benasque, la villa que da vida al valle que lleva su nombre, es el centro neurálgico de la Ribagorza, uno de los tres valles que configuran el Parque Natural Posets-Maladeta. Su oferta diversa y rica la convierte en uno de los destinos turísticos más destacados de Aragón.
Con un casco antiguo lleno de encanto, sus calles empedradas invitan al paseo y a descubrir la historia que emana de cada rincón. En Benasque no faltan los servicios turísticos, que van desde tiendas y comercios hasta acogedores hoteles y restaurantes. El recorrido por el pueblo permite admirar construcciones de gran valor, como el Palacio de los Condes de Ribagorza, la Casa Marcial del Río, la Casa Faure, la Casa Juste o su emblemática iglesia parroquial de Santa María.
Enclavada en el antiguo condado de Ribagorza, Benasque se extiende por los valles bañados por el río Ésera, un paraje de naturaleza exuberante que convierte al Valle de Benasque en el lugar perfecto para disfrutar de una gran variedad de actividades deportivas a lo largo del año. A tan solo unos minutos de la villa, se encuentra la estación de esquí alpino Aramon Cerler, la más alta del Pirineo aragonés.
Pero la magia de Benasque no se limita a la nieve. El pueblo es un paraíso para los amantes del senderismo, el cicloturismo y la BTT, así como para quienes buscan aventuras al aire libre. Recorrer sus numerosos senderos, aptos para todos los niveles y edades, es la mejor manera de adentrarse en el esplendoroso valle, destacando entre sus rutas la famosa excursión hacia la majestuosa cascada del Forau D’Aiguallut.

