Los pueblos de Aragón que llegan a -10ºC por la borrasca Laurence
A pocos días del inicio de la primavera, Aragón sigue atrapado en el invierno, con temperaturas bajo cero en gran parte de la comunidad y una nevada que ha superado todo lo visto en la temporada en el Pirineo aragonés. La borrasca Laurence ha sido la responsable de este episodio de frío, dejando heladas intensas en el norte, nieblas en el valle del Ebro y nieve en lugares poco habituales de Teruel.
Este lunes, el frío ha sido protagonista en todo Aragón. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha registrado valores negativos en numerosas localidades, incluso en zonas de la Depresión del Ebro. En el Pirineo, la cota de nieve se ha situado entre los 1.000 y 1.200 metros, subiendo a lo largo del día hasta los 1.600 metros.
HUESCA, EPICENTRO DEL FRÍO EN ESPAÑA
De las diez temperaturas más bajas registradas este lunes en España, cinco pertenecen a la provincia de Huesca. La mínima del país se ha alcanzado en la estación de esquí de Astún, seguida muy de cerca por la de Cerler, con valores próximos a los -10 grados. Otros puntos gélidos han sido El Cebollar (Torla), con -8 grados, Benasque (-5,5) y Canfranc (-5). Bielsa y Biescas también han amanecido con temperaturas de -3,7 y -4,3 grados respectivamente.
El frío no ha dado tregua fuera del Pirineo. En Almudévar se ha registrado -2,3 grados, en Daroca -3,1 y en Ejea de los Caballeros -3. Incluso el aeropuerto de Huesca ha caído hasta los -2 grados, similar a Jaca.
TERUEL Y ZARAGOZA TAMPOCO ESCAPAN A LA OLA DE FRÍO
La provincia de Teruel ha sufrido temperaturas especialmente bajas en municipios como Fonfría (-3,8) y Mosqueruela (-3,9). Pero el dato más llamativo se ha registrado en la ciudad de Zaragoza, donde el termómetro ha marcado -1ºC, la temperatura más baja para un mes de marzo en los últimos 20 años.
Las capitales provinciales han seguido la misma tónica: Huesca ha alcanzado los -1,2 grados y Teruel los -1. Este episodio invernal, que ha cogido a muchos por sorpresa, refleja un invierno que se resiste a marcharse en Aragón, dejando paisajes blancos y heladas generalizadas a pocos días del cambio de estación.
UN INVIERNO QUE SE ALARGA
Más allá de las bajas temperaturas, la continuidad de este invierno tardío está teniendo un impacto significativo en varios sectores. Los agricultores y ganaderos temen que estas heladas dañen los cultivos que ya habían iniciado su crecimiento con las suaves temperaturas de febrero, especialmente los frutales. Por otro lado, el turismo en las zonas de montaña recibe un respiro inesperado, con las estaciones de esquí en su mejor momento de la temporada gracias a la nieve acumulada.
Las autoridades recomiendan precaución en carretera, ya que las placas de hielo pueden provocar problemas en la circulación, especialmente en los accesos a zonas montañosas. Además, instan a los ciudadanos a abrigarse adecuadamente y estar atentos a posibles actualizaciones meteorológicas, ya que el frío podría mantenerse durante varios días más.
A pesar de la proximidad de la primavera, Aragón sigue en pleno invierno, y la incertidumbre sobre cuánto durará este episodio deja abierta la posibilidad de nuevas nevadas en las próximas semanas.

