El tren que Huesca necesita y el Ministerio no quiere: otro rechazo a la unión de Zaragoza y Huesca

La diputada por el Alto Aragón Verónica Villagrasa señala que existen infraestructuras operativas que permitirían poner en marcha el servicio con inversiones "muy asumibles"

La decisión del Ministerio de Transportes de descartar la mejora del servicio ferroviario entre Zaragoza y Huesca ha generado una respuesta contundente desde CHA. La portavoz adjunta de la formación en las Cortes de Aragón y diputada por el Alto Aragón, Verónica Villagrasa, ha acusado al Gobierno central de "seguir aplicando criterios exclusivamente economicistas que no tienen en cuenta la realidad territorial" y ha calificado la decisión de "nuevo golpe a la vertebración del Alto Aragón".

En un comunicado, Villagrasa ha afirmado que la postura del Ministerio "demuestra la falta de compromiso del Gobierno con la movilidad sostenible y la cohesión territorial" y ha recordado que el Alto Aragón "no puede medirse únicamente con parámetros de rentabilidad económica, sino también social y territorial". Una crítica que apunta directamente a los argumentos que el Ministerio ha utilizado para descartar la ampliación del servicio, basados según CHA en un análisis de demanda que la formación considera incompleto e injusto.

El argumento que CHA rebate con más fuerza

El punto más incisivo del comunicado de Villagrasa es su respuesta al argumento de la demanda insuficiente. "No se puede rechazar un servicio por falta de usuarios si antes no se ofrecen condiciones competitivas frente al transporte por carretera", ha señalado la diputada, en una lógica que denuncia una contradicción de fondo: el Ministerio descarta mejorar el tren porque no tiene suficientes viajeros, pero no contempla que la falta de viajeros se debe precisamente a que el servicio actual no es competitivo en frecuencias, horarios ni tiempo de viaje.

Villagrasa ha defendido además que existen infraestructuras ya operativas que permitirían poner en marcha un servicio mejorado con inversiones que califica de "mucho más que asumibles", y ha criticado que el Ministerio "no explore alternativas intermedias ni fases progresivas de implantación, ni se comprometa a resolver las carencias detectadas en su propio informe".

Movilidad diaria, despoblación y transición ecológica

Los argumentos de CHA van más allá de la reivindicación infraestructural. La diputada ha subrayado que una conexión ferroviaria mejorada entre Zaragoza y Huesca permitiría mejorar la movilidad diaria de trabajadores, estudiantes y usuarios de servicios públicos, reducir la dependencia del vehículo privado y contribuir a la lucha contra la despoblación en el Alto Aragón. Tres argumentos que, en el contexto político actual, tienen un peso creciente tanto en el debate autonómico como en el nacional.

A eso Villagrasa ha añadido una crítica que apunta directamente a la coherencia interna del Gobierno central: la decisión de rechazar la mejora ferroviaria "contradice los objetivos de transición ecológica y movilidad sostenible que el propio Gobierno dice defender". Un argumento que sitúa al Ministerio en una posición incómoda, obligado a explicar por qué impulsa el transporte sostenible en el discurso pero lo descarta en la práctica cuando se trata de invertir en una línea de ferrocarril convencional en Aragón.

La petición de CHA

La formación aragonesa ha reclamado al Ministerio que "reconsidere su postura y abra un diálogo con las instituciones aragonesas y los agentes sociales del territorio". Y ha reiterado su apuesta por "una red de ferrocarril convencional para Aragón" como infraestructura clave para el desarrollo económico, social y territorial de la comunidad.

La conexión ferroviaria entre Zaragoza y Huesca es uno de los debates recurrentes de la política aragonesa. Las dos capitales de provincia están unidas por carretera en menos de una hora, pero el servicio de tren actual, con tiempos de viaje más largos y frecuencias limitadas, no consigue atraer a los viajeros que podrían dejarse el coche en casa si las condiciones del servicio fueran más competitivas. La decisión del Ministerio cierra esa puerta por ahora, pero la presión política desde Aragón no parece dispuesta a ceder.

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