Álex Sánchez pone punto y final a una preciosa carrera futbolística
El futbolista aragonés Álex Sánchez ha decidido poner punto y final a su extensa trayectoria deportiva. El delantero de 35 años ha hecho de su carrera una experiencia de vida, jugando en tres continentes y disfrutando en ligas exóticas y desconocidas. Formado en la cantera del Real Zaragoza, cumplió el sueño de debutar en Primera División en Mestalla, en el encuentro que el conjunto maño perdía 3-1 frente al Valencia en el año 2009.
Álex fue el primer y único futbolista con una discapacidad en jugar en La Liga española. Nada ni nadie paró al genial jugador zaragozano. Tuvo que buscarse un nuevo destino tras no terminar de encajar en el Real Zaragoza y después de su debut, firmaría por el Teruel. El goleador aragonés viviría su mejor momento deportivo en el Tudelano, lo que le llevó a firmar por Osasuna. En 2018 comenzaría su particular gira mundial, jugando en Australia, en el Sydney Olympic.
Volvió al fútbol español, pasando de nuevo por el Tudelano, Ejea y Utebo. Álex volvió a hacer las maletas y comenzó su aventura en la India, jugando en equipos como el Gokulam o Bengaluru. Ahora, el atacante aragonés pone punto y final a una exitosa carrera, que le ha llevado a vivir experiencias de todo tipo en tres continentes.
CARTA DE DESPEDIDA
Esta ha sido la emotiva carta de despedida que Álex Sánchez ha publicado en redes sociales: “Cuando era niño soñaba todas y cada una de las noches con ser futbolista. Hoy que ha llegado el final de mi carrera, me gustaría decirle a ese niño que lo que soñaba no era ni la mitad de bonito de lo que iba a conseguir. He podido jugar en tres continentes y marcar goles en España, Australia e India. Pero, por encima de todo, he podido conocer a gente maravillosa en todos los rincones del planeta, descubrir culturas y lugares que siempre me habían fascinado, y tener experiencias de vida que no se consiguen en ninguna Universidad.
Sólo puedo dar las gracias a todas las personas que me han acompañado en este trayecto. A las que me han ayudado, que han sido muchas, por lo que hemos disfrutado. Y a las que no lo han hecho, que han sido pocas, por lo que hemos aprendido. Gracias infinitas a mis padres y hermanos por estar siempre aún sin poder estar. Gracias a mi familia y amigos por vuestro incondicional apoyo. Gracias a mis compañeros de equipos por sufrir y disfrutar conmigo. Gracias a todos los entrenadores y miembros de los Clubes en los que he jugado por todo lo aprendido.
Gracias a los aficionados de los sitios en los que he estado por el cariño que me habéis mostrado en los buenos y en los malos momentos. Y gracias al fútbol, por hacerme disfrutar, por poner en mi camino aprendizajes y por cruzarme con algunas de las personas más importantes de mi vida.
Ojalá ese niño supiera que el impacto social que tiene el fútbol le iba a dar la oportunidad de ayudar a muchos niños como él. Porque de eso estaría más orgulloso que de cualquier gol que hubiera marcado. Ahora, con 35 años y despidiéndome del fútbol profesional, le diría a ese niño que volviera a intentar ser futbolista una y mil veces. Porque la vida que le esperaría iba a ser maravillosa. Y porque podría cumplir todos los momentos con los que soñaba cada una de esas noches”.

