La corazonada equivocada de Fernando López y la maldición del Ibercaja Estadio
Hay que remontarse a julio para encontrar ilusión, palabras de esperanza y optimismo en el seno del Real Zaragoza. Tras salvar los muebles en la penúltima jornada, el conjunto aragonés afrontaba una nueva temporada con la sensación de que una renovación de plantilla sería suficiente para pelear por objetivos más ambiciosos que la salvación en LaLiga Hypermotion.
Lo cierto es que continuar en el fútbol profesional se da por descontado en el Real Zaragoza, a pesar de que cada año se acerca más el temido descenso. Tras trece temporadas en Segunda División, el bucle parece que no es infinito y podría llegar a terminar. Y no porque el Real Zaragoza regresará a la élite, sino porque podría pisar por primera vez en su historia la Primera RFEF.
De la corazonada de Fernando López al desastre
Era julio cuando desde las más altas esferas del club se deslizaba un mensaje positivo. La planificación iba por buen camino a pesar de que los tiempos se demoraran. Los fichajes subían el nivel y el final del mercado sería la guinda para consolidar un proyecto que podría pelear por la promoción de ascenso. Pues no. Nada se parece a eso, sino más bien todo lo contrario.
"No sé por qué tengo el pálpito y la corazonada de que el Estadio Modular va a ser el lugar en el que el Real Zaragoza ascienda a Primera División", comentaba Fernando López el pasado 23 de julio. El director general y máximo representante de la propiedad, afirmaba con firmeza que el cambio de estadio le vendría bien a un Real Zaragoza que podía verse perjudicado por la presión de La Romareda.
Los datos evidencian todo lo contrario. El Real Zaragoza es el segundo peor local de LaLiga Hypermotion, solo por detrás de un Mirandés que ha jugado lejos de su estadio gran parte de la temporada. Hasta Mendizorroza, casa del Deportivo Alavés, tenía que desplazarse para jugar como local. Un condicionante que le ha hecho mucho daño y que le mantiene como colista de la competición.
Nadie ha tenido peores números que el Real Zaragoza ante su gente. De once partidos tan solo se han ganado dos y se han empatado tres. Hasta seis veces se perdió, algunas veces estando demasiado lejos de poder siquiera rascar algo positivo. Las victorias llegaron ante dos rivales directos y en horas bajas. La SD Huesca se presentó tras cambiar de entrenador y el Leganés se adelantó pero vio como el colegiado expulsaba a Marvel, poniendo el partido muy cuesta arriba.
Con este balance afrontará el Real Zaragoza un segundo duelo consecutivo en el Ibercaja Estadio. Recibirá al Castellón, segundo clasificado, en un partido de vital importancia para volver a reengancharse a la pelea por la salvación. Una derrota dejaría muy tocados a los de Rubén Sellés, que no consiguen enlazar varios resultados positivos seguidos. Sería también un golpe durísimo para una propiedad que solo encadena fracasos. A pesar de las corazonadas.

