Jorge Mas y Juan Forcén amplían en 20 millones su control en el Real Zaragoza y Fernando López es cesado como director general

El consejo de administración aprueba la mayor ampliación de capital desde la llegada de la actual propiedad y prescinde de su director general tras el descenso a Primera RFEF.
Los accionistas del Real Zaragoza, Jorge Mas con Juan Forcén, el día que se presentó el actual presidente del Real Zaragoza / Marcos Cebrián para HOY ARAGÓN
Los accionistas del Real Zaragoza, Jorge Mas con Juan Forcén, el día que se presentó el actual presidente del Real Zaragoza / Marcos Cebrián para HOY ARAGÓN

El Real Zaragoza tomó este martes sus primeras decisiones tras consumar el descenso a Primera RFEF.

El consejo de administración, reunido de forma telemática, aprobó una ampliación de capital de 20 millones de euros —la mayor desde que Jorge Mas y Juan Forcén tomaron las riendas del club— y acordó la salida de Fernando López como director general.

Dos movimientos que marcan el inicio de una reestructuración que, según la SAD, afectará a todas las áreas del club.

La salida de Fernando López, el primer sacrificado del descenso

Fernando López llegó a la dirección general del Real Zaragoza hace dos años con el encargo de profesionalizar la estructura del club y acompañar el proyecto deportivo de regreso al fútbol profesional. Ese objetivo no solo no se ha cumplido, sino que el equipo ha caído a la categoría de bronce del fútbol español. La consecuencia era difícil de evitar.

El comunicado oficial habla de "acuerdo" entre ambas partes, la fórmula habitual en estos casos para evitar fricciones públicas. "El Consejo agradece a Fernando López el trabajo y la dedicación demostrados durante este periodo", señala el texto.

Sin embargo, la realidad que apuntan fuentes próximas al club es bastante más cruda: la propiedad llevaba semanas buscando un sustituto antes incluso de que terminase la temporada, ofreciendo el cargo a distintos perfiles del fútbol español sin haber recibido, hasta ahora, ninguna respuesta afirmativa.

Que López haya sido el único cargo ejecutivo en salir —al menos de momento— llama la atención. Mariano Aguilar continúa en el consejo de administración y Jorge Mas mantiene la presidencia del club. La reestructuración, de momento, tiene un solo nombre propio.

La búsqueda del nuevo director general arranca, oficialmente, hoy. El perfil que busca la propiedad no ha trascendido, aunque todo apunta a que Mas y Forcén quieren a alguien con experiencia en gestión de clubes de fútbol profesional y, a ser posible, con conocimiento del mercado español.

La dificultad para encontrar candidatos dispuestos a asumir el reto de llevar al Zaragoza desde Primera RFEF de vuelta a Segunda División habla, también, del estado del proyecto.

20 millones de euros: la mayor apuesta de la era Mas

La ampliación de capital de 20 millones de euros es la cifra más alta que Jorge Mas y Juan Forcén han puesto sobre la mesa desde que asumieron el control del Real Zaragoza.

El dinero, que se materializará antes de final de año, irá destinado —según el club— a "dotar al club de los recursos necesarios para afrontar con las máximas garantías el reto de regresar al fútbol profesional". De los 20 millones de euros, gran parte de ellos han sido aportados por estos dos accionistas.

No ha trascendido quién más se ha sumado a esta ampliación de capital. Pero varias fuentes conocedoras indican que de los 20 millones, la gran mayoría han sido aportados por Mas y Forcén.

Ambos accionistas reforzarán con esta operación su participación en la SAD. Mas, el empresario norteamericano de origen cubano que preside el club, y Forcén, el empresario aragonés que actúa como consejero, aportarán el capital en efectivo e incrementarán así su peso accionarial.

Un movimiento que, más allá del mensaje deportivo, tiene una lectura clara en términos de poder interno: el área de la propiedad encabezada por Mas y Forcén consolida su posición y deja claro que no tiene intención de dar un paso atrás.

La cifra no es menor. Veinte millones de euros representan una inyección significativa para un club que va a competir en Primera RFEF, la tercera categoría del fútbol español, donde los presupuestos son sensiblemente menores que en Segunda División. La apuesta tiene una doble lectura: por un lado, garantizar la estabilidad económica del club durante la travesía del desierto; por otro, disponer de músculo financiero para construir una plantilla competitiva que pelee por el ascenso desde el primer día.

Eso sí, la ampliación no resolverá por sí sola los problemas estructurales que han llevado al Zaragoza a esta situación.

El club lleva varios ejercicios con una gestión deportiva que no ha dado los resultados esperados, y el dinero, solo, no garantiza que las cosas vayan a mejorar. La clave estará en quién tome las riendas de la dirección general y qué modelo de club se construya a partir de ahora.

Una reestructuración que afectará a 'todas las áreas'

El comunicado del Real Zaragoza no escatima en ambición cuando habla de lo que viene. "Se tomarán decisiones y medidas necesarias en todas las áreas del Real Zaragoza con el objetivo de adecuar el modelo organizativo a la realidad de la próxima temporada", señala la nota oficial.

Palabras que, en el lenguaje corporativo de los clubes de fútbol, suelen traducirse en cambios en la estructura técnica, el área deportiva y, probablemente, en la plantilla.

La afición zaragocista, que ha vivido con una mezcla de incredulidad y resignación este descenso histórico —el primero en la historia reciente del club a la tercera categoría—, espera respuestas. No solo sobre quién dirigirá el equipo, sino sobre qué proyecto se les va a ofrecer. Los 20 millones son una señal de compromiso. Ahora falta convertirlos en un plan creíble.

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