El preocupante dato que deja en evidencia el ataque del Real Zaragoza
Sin goles no hay felicidad. Tampoco victorias en un Ibercaja Estadio que se le sigue resistiendo al Real Zaragoza. Ante el Castellón, el conjunto dirigido por Rubén Sellés volvió a dejar una imagen preocupante, sin ni siquiera intimidar la portería de Matthys, que terminó el partido sin realizar ninguna parada. El Real Zaragoza logró sumar un punto gracias a la falta de acierto de un Castellón lanzado y capaz de ejecutar un fútbol ofensivo de mucho nivel.
No es la primera vez que el Real Zaragoza amenaza tan poco la portería rival en el Ibercaja Estadio. De hecho, es ya casi una costumbre a tenor de los últimos encuentros. En el partido anterior, ante la Real Sociedad B, el Real Zaragoza tan solo remató una vez a portería. Fue Paul Akouokou en el minuto 88 y gracias a una falta botada por Dani Tasende desde el costado izquierdo. Ese remate permitiría al equipo aragonés rescatar un punto en un duelo en el que el filial vasco remató hasta 27 veces.
Frente a la UD Las Palmas no mejoró demasiado el escenario. El Real Zaragoza perdió y jugó a merced del conjunto canario, que tuvo hasta 12 remates. Los de Sellés solo remataron dos veces a portería: un cabezazo a bocajarro de Kenan Kodro que fue repelido por Horkas, y el rechace que el propio Kodro empujaría al fondo de las redes. La UD Las Palmas se terminó llevando los tres puntos con merecimiento.
Como también se los llevaría el Cádiz, que quizás tuvo más premio del merecido, pero cuya efectividad fue clave. El Real Zaragoza solo reaccionó cuando se vio por detrás en el marcador. Una volea acrobática de Tachi que se coló por la escuadra defendida por Víctor Wehbi fue el único remate entre los tres palos del Real Zaragoza.
Con estos datos es complicado mantener un buen rendimiento en el Ibercaja Estadio, donde el Real Zaragoza únicamente ha conseguido dos triunfos: SD Huesca y Leganés. Aunque sus números mejoran a domicilio, lo cierto es que cada encuentro en el Modular es una condena para el equipo y una tortura para el espectador que acude a disfrutar de su equipo y que solo ha visto cuatro remates a portería en los últimos 360 minutos de juego. Más descuentos.