Quién es Sergio González, uno de los candidatos a ocupar el banquillo del Real Zaragoza
La situación de Gabi Fernández en el Real Zaragoza pende de un hilo. Los malos resultados (6 puntos de 24 posibles) han obligado al club a pensar en candidatos que puedan coger el relevo en el banquillo si no hay una reacción inmediata. Ante el Mirandés, Gabi ya salvó su primer matchball, pero la derrota ante el Córdoba le ha vuelto a poner en el punto de mira. Ahora, el rival será el Almería, mucho más potente. Aunque esta vez, el técnico madrileño no podrá influir tanto sobre sus futbolistas, ya que tendrá que ver el encuentro desde la grada por su expulsión en el último partido.
La lista de técnicos a los que puede optar el Real Zaragoza en estos momentos es reducida, ya que únicamente podría contratar a entrenadores que no hayan entrenado esta temporada, tal y como establece el artículo 162 del Reglamento General de la Real Federación Española de Fútbol. A ese mercado han acudido ya otros clubes de la categoría, que no han tenido tanta paciencia con sus antiguos técnicos. La Cultural Leonesa firmó al Cuco Ziganda, el Castellón promocionó a Pablo Hernández desde su filial y el Sporting de Gijón ha fichado a Borja Jiménez, aunque también valoró la opción de Sergio González.
Finalmente, en el club asturiano se han decantado por Borja, al que le han dado las llaves de un proyecto a futuro, hasta 2027. Borja coincidió con Txema Indias en el Leganés, donde consiguieron el último ascenso del conjunto madrileño a Primera División. De hecho, Indias ya trató de explorar esa vía en verano, aunque finalmente el club decidió continuar con Gabi Fernández en el banquillo tras lograr la salvación.
Sergio González, una opción factible para el Real Zaragoza
Al Real Zaragoza le surgen distintas opciones en el mercado del paro. Algunas casi utópicas, como Luis Carrión, que ya rechazó al Sporting a la espera de un hueco en el Real Oviedo en Primera. Luis García Plaza, con pasado colchonero y viejos conocidos en el Real Zaragoza, pero con un caché superior al del conjunto aragonés en estos momentos. Diego Martínez, cuya última experiencia en Segunda División fue en 2019, asentándose en la élite. O Pablo Machín, que en los últimos años ha ido pasando por distintos banquillos exóticos.
Pocas alternativas realistas aparecen en una lista encabezada por técnicos como Rubén Albés, los exzaragocistas Fran Escribá o Rubén Baraja, y Sergio González, tanteado por la Cultural Leonesa y el Sporting de Gijón. Su perfil encajaría dentro de las pretensiones del Real Zaragoza y por ello es uno de los entrenadores explorados por el club.
Tras una exitosa carrera como jugador, comenzó su periplo en los banquillos en el filial del Espanyol, aunque no tardó en subir al primer equipo, en la temporada 2014/15. Fue despedido el siguiente curso, con el Espanyol en duodécima posición en Primera. En la 17/18 firmó por el Valladolid en la recta final, clasificándose para los playoffs de ascenso en los que el Real Zaragoza cayó cruelmente ante el Numancia. Ascendió y mantuvo dos temporadas al Valladolid en Primera. En la tercera, acabó descendiendo y fue despedido tras finalizar el curso.
Al año siguiente cogió las riendas de un maltrecho Cádiz, al que recuperó y salvó en la máxima categoría. Se mantuvo una temporada más en Primera y en la tercera fue despedido a mitad de año por los malos resultados. El conjunto cadista acabó descendiendo ese mismo año a Segunda.
Tras este último despido, Sergio González decidió pasar por quirófano y operarse de la cadera, lo que le ha mantenido durante un año alejado de los banquillos. Ya recuperado, el técnico catalán está a la espera de un nuevo proyecto, habiendo sido tanteando por los clubes que han decidido ya cambiar a sus entrenadores. Su gran capacidad de convicción y experiencia al coger equipos en mal momento son factores clave que se valoran positivamente en el Real Zaragoza.
El ascenso a Primera con el Valladolid y numerosas salvaciones en Primera hablan de su capacidad de resiliencia. Porque quizás no sea un entrenador sorprendente en lo táctico y con una propuesta futbolística atractiva, pero Sergio se caracteriza por conformar bloques sólidos, difíciles de batir y a los que sea capaz de convencer desde su palabra. Ese es un punto decisivo que casa con la idea de Txema Indias de buscar partidos que se muevan en resultados cortos y que prioricen encajar pocos goles. Su buena gestión de vestuarios difíciles y habilidad para sacar rendimiento de plantillas, a priori, inferiores a las del resto, le convierten en una alternativa bien valorada en un momento de alta tensión y dudas en torno a la plantilla.

