Rubén Sellés sale por la puerta de atrás del Real Zaragoza: una victoria en los últimos 12 partidos

El técnico está sentenciado y será despedido tras el 0-1 ante el Burgos, aunque en el club apuntan al desacierto en la confección de la plantilla como el problema de fondo
Rubén Sellés, entrenador del Real Zaragoza en su último partido contra el Burgos CF / Marcos Cebrián para Sport Aragón
Rubén Sellés, entrenador del Real Zaragoza en su último partido contra el Burgos CF / Marcos Cebrián para Sport Aragón

Rubén Sellés tiene los días contados en el Real Zaragoza. La derrota ante el Burgos el pasado sábado en el Ibercaja ha sido la gota que ha colmado el vaso de una situación que llevaba semanas siendo insostenible. El técnico valenciano, que llegó al club en verano con el encargo de enderezar el rumbo, se marcha con un balance que no admite defensa: una sola victoria en los últimos doce partidos. El anuncio oficial de su destitución puede llegar a lo largo de este domingo.

Sellés no ha dimitido, pese a la presión acumulada, pese a las pitadas del Ibercaja y pese a un entorno que ya hace semanas que le dio la espalda, el entrenador se aferró al cargo hasta el final. Ha sido el club quien ha tenido que tomar la decisión.

Una trayectoria sin remedio

Los números de Rubén Sellés al frente del Real Zaragoza cuentan una historia sin matices. Una victoria en los últimos doce partidos. El equipo es último en la tabla con 24 puntos después de 28 jornadas, a ocho de la salvación y con catorce encuentros por delante. La diferencia de goles es de -17, con 28 anotados y 45 encajados a lo largo de la temporada.

Pero más allá de las cifras, lo que ha terminado de sentenciar a Sellés es la sensación generalizada dentro y fuera del club de que el equipo no ha mejorado en ningún aspecto bajo su dirección. Ni en el juego, ni en la actitud, ni en los resultados. Cada partido ha reproducido el mismo patrón: un equipo sin ideas, sin intensidad sostenida y sin capacidad para generar ocasiones de gol con regularidad.

El partido ante el Burgos fue el resumen más cruel de esa realidad. Un rival sin nada especial dominó buena parte del encuentro, pudo golear en la primera mitad y se marchó con los tres puntos gracias a un gol en el 65'. El Real Zaragoza, que necesitaba ganar para seguir con vida, apenas inquietó la portería contraria en noventa minutos.

En el club, el problema va más allá del entrenador

Hay un matiz importante en la salida de Sellés que conviene no pasar por alto. Dentro del club, el técnico no es considerado la parte principal del problema. Las fuentes consultadas apuntan en otra dirección: el desacierto en la confección de la plantilla y la gestión del mercado de enero son señalados como las causas de fondo que han llevado al equipo a esta situación. Esos aspectos han erosionado principalmente la figura de Txema Indias, el director deportivo, cuya salida también está decidida aunque resulta más compleja de ejecutar por cuestiones contractuales.

Sellés, en ese contexto, ha sido el rostro visible de un fracaso colectivo. El entrenador ha pagado las consecuencias de trabajar con una plantilla que, según la valoración interna del propio club, no tiene nivel para competir en Segunda División. Eso no le exime de responsabilidad, pero sí matiza el alcance real de su gestión.

El mercado de enero, que debería haber servido para reforzar al equipo en posiciones clave, no aportó las soluciones esperadas. Las incorporaciones no mejoraron el nivel de la plantilla de forma apreciable y el equipo llegó a la segunda vuelta sin los recursos necesarios para afrontar una pelea por la permanencia que exige un rendimiento muy superior al mostrado.

Una salida sin gran coste económico

Hay un elemento que facilita la decisión del club desde el punto de vista económico. La salida de Rubén Sellés no supone un gran quebranto para las arcas del Real Zaragoza. El técnico llegó al club con un acuerdo sencillo y su contrato se extiende hasta junio, lo que significa que el finiquito correspondiente no representará una sangría económica para una institución que ya tiene suficientes problemas financieros derivados de la situación clasificatoria.

Esa circunstancia ha facilitado que la decisión sobre el entrenador sea la primera en ejecutarse, antes incluso que la de Txema Indias, cuyo contrato blindado complica una salida rápida y sin coste elevado.

David Navarro, el puente hacia lo que viene

Con Sellés fuera, el club necesita cubrir el banquillo de forma inmediata. Todo apunta a que David Navarro -según adelanta Heraldo de Aragón y confirman fuentes del club- asumirá el equipo de manera provisional, al menos para dirigir el entrenamiento de este lunes y preparar el partido del viernes ante el Cádiz en el Ibercaja. Navarro conoce el club, conoce la plantilla y puede ejercer de puente mientras se cierra la operación para traer un entrenador con proyecto.

Para el relevo definitivo, el nombre de JIM aparece como una de las opciones sobre la mesa dentro de la propiedad. Pero esa es otra historia, y su desenlace dependerá en buena medida de cómo avancen las negociaciones con Lalo Arantegui, el hombre al que la dirección quiere para liderar la reconstrucción del área deportiva, tal y como adelanta en exclusiva Sport Aragón.

Lo que ya no tiene vuelta atrás es la salida de Sellés. Una victoria en doce partidos. Último en la tabla. Y una afición que el sábado en el Ibercaja dejó claro que la paciencia se había agotado. El ciclo del técnico valenciano en Zaragoza ha terminado de la peor manera posible: sin haber podido cambiar nada y con el club más cerca que nunca de perder el fútbol profesional.

Comentarios