La SD Huesca despide a Bolo y a Ángel Martín González
La crisis deportiva de la SD Huesca ha provocado un giro drástico en la estructura del club. En cuestión de horas, la entidad altoaragonesa ha decidido prescindir de dos de las figuras clave de su proyecto: el entrenador Jon Pérez Bolo y el director deportivo Ángel Martín González.
Con el equipo inmerso en la lucha por evitar el descenso a Primera Federación, el club busca un cambio inmediato de rumbo para intentar salvar la temporada.
La SD Huesca destituye a Jon Pérez Bolo tras una mala racha de resultados
El primero en caer ha sido Jon Pérez Bolo. El técnico bilbaíno deja el banquillo de la SD Huesca tras 17 jornadas con un balance de cuatro victorias, cuatro empates y nueve derrotas, unos números que habían encendido todas las alarmas en el club.
El equipo solo había sumado 16 puntos de los 51 posibles, una cifra insuficiente para mantener la confianza del club en el proyecto deportivo. A pesar de que Bolo tenía contrato hasta 2027, la entidad ha decidido rescindir su vínculo ante la incapacidad del equipo para reaccionar.
La derrota más reciente ante el Málaga CF terminó de precipitar la decisión. Aunque el Huesca mostró cierta reacción en los minutos finales, la segunda parte evidenció las carencias de un equipo que atraviesa una dinámica muy negativa.
En el comunicado oficial, el club explicó que la rescisión del contrato del técnico y su cuerpo técnico responde a la necesidad de “relanzar la situación deportiva del equipo tras los últimos meses de competición”.
Una reacción urgente para evitar el descenso
La destitución de Bolo se produce en un contexto de máxima urgencia deportiva. El Huesca necesita reaccionar si quiere mantenerse con opciones de permanencia en la categoría.
Otros clubes implicados en la lucha por evitar el descenso ya han optado por cambios en el banquillo que han tenido efecto. Equipos como el Real Zaragoza, el Cádiz CF o el Real Valladolid han experimentado una mejora tras modificar su dirección técnica.
En ese contexto, el Huesca ha decidido seguir el mismo camino. El club ya trabaja en la contratación de un nuevo entrenador que podría ser anunciado en las próximas horas.
La urgencia es máxima: el equipo afronta el próximo viernes un partido crucial en El Alcoraz frente a la UD Almería, uno de los principales aspirantes al ascenso a Primera División.
El nuevo técnico tendrá apenas unos días para preparar un encuentro que puede marcar el futuro inmediato del club.
Ángel Martín González también deja la dirección deportiva
La reestructuración no se ha limitado al banquillo. Poco después del anuncio sobre Bolo, la SD Huesca comunicó también la destitución de Ángel Martín González como director deportivo.
El dirigente, de 62 años, había llegado al club en 2022 y acumulaba tres temporadas y media al frente del área deportiva. Su etapa ha estado marcada por resultados irregulares, con un curso pasado relativamente positivo —cuando el equipo terminó en octava posición—, pero con una planificación cuestionada en la presente temporada.
A pesar de haber sido renovado en marzo de 2025, el club considera que la dirección deportiva no ha conseguido construir una plantilla competitiva para la Segunda División. La planificación de verano y las decisiones en el banquillo han sido algunos de los aspectos más criticados.
Además, la entidad llevaba meses funcionando sin una estructura deportiva plenamente consolidada, lo que complicó la gestión del mercado de invierno.
El próximo reto: salvar la temporada
La prioridad ahora es clara: encontrar un nuevo entrenador y estabilizar el proyecto deportivo.
El partido ante la UD Almería será la primera prueba de un equipo que necesita reaccionar de forma inmediata si quiere seguir teniendo opciones de permanencia en LaLiga Hypermotion.
Con la temporada entrando en su tramo decisivo, la SD Huesca se enfrenta a semanas cruciales que determinarán si el club logra revertir su situación o si, por el contrario, la crisis deportiva se agrava aún más.