Ya se construyen búnkeres en España para guardar energía renovable

España está apostando por la construcción de grandes búnkeres subterráneos para almacenar energía renovable.

El almacenamiento geológico de energía se ha convertido en un aspecto crucial para asegurar la estabilidad del suministro energético y promover el avance de las energías renovables, en particular la solar y la eólica.

Dado que estas fuentes de energía son intermitentes por naturaleza, es necesario acumular la energía durante los periodos de excedente para poder utilizarla en momentos en que la producción de energía sea baja o inexistente, como en ausencia de sol o viento.

Guardar energía en el subsuelo es una solución técnica y económicamente viable para almacenar grandes cantidades de energía renovable, con una alta eficiencia, bajos costos operativos y una respuesta rápida durante picos de demanda.

En España, ya se están desarrollando diversas iniciativas para llevar a cabo proyectos de almacenamiento geológico de energía, particularmente en relación con el hidrógeno. Estos proyectos incluyen la reutilización de antiguos yacimientos de gas natural, así como la creación de nuevas infraestructuras subterráneas y el uso de cavernas de sal gigantescas.

PROYECTOS PIONEROS DE ALMACENAMIENTO GEOLÓGICO EN ESPAÑA

Un caso destacado es el de Trinity Energy Storage, que está investigando los antiguos yacimientos de gas natural de Marismas en el valle del Guadalquivir. Estos yacimientos han producido más de 1.000 millones de metros cúbicos de gas durante casi tres décadas.

Esta empresa energética, en la que participa la gestora de fondos Teset Capital, recibió a finales de 2022 las concesiones de hidrocarburos en el valle del Guadalquivir que anteriormente gestionaba Petroleum Oil & Gas España, una filial de Naturgy (anteriormente Gas Natural).

El objetivo de la compañía es extraer las reservas de gas natural restantes y, una vez agotadas, convertir el yacimiento en un almacén de gases renovables, como el hidrógeno verde. Esta estrategia consiste en reutilizar un yacimiento de gas natural ya explotado para almacenar un nuevo tipo de gas, utilizando las mismas arenas que han demostrado su capacidad para retener gas de forma segura durante millones de años a una profundidad de unos 1.000 metros.

APOYO EUROPEO Y NUEVAS TECNOLOGÍAS PARA EL ALMACENAMIENTO DE ENERGÍA

Este proyecto cuenta con apoyo parcial del programa Misiones Ciencia e Innovación de los Fondos Next Generation EU de la Unión Europea, a través del proyecto UNDERGY, en el que participan otros organismos de investigación y empresas españolas.

Es importante destacar que el excedente de energía almacenado se puede utilizar para producir hidrógeno a través de la electrólisis del agua o para comprimir aire atmosférico, almacenándolo a alta presión en el subsuelo, para luego emplear estos gases en la generación de electricidad mediante turbinas.

En el caso del hidrógeno, al producirse con energía renovable, se clasifica como hidrógeno verde. En cuanto al aire comprimido, este proceso, impulsado por el excedente de energía renovable, genera mínimas emisiones de CO2.

España está apostando por la construcción de grandes búnkeres subterráneos para almacenar energía renovable. Otra oportunidad en el campo del almacenamiento geológico reside en la utilización de alguno de los tres almacenes estratégicos de gas natural ya operativos en el país (Gaviota, Jaca-Serrablo y Yela), todos ellos bajo la gestión de Enagás.