La UE usará inteligencia artificial para predecir incendios forestales: así funciona el nuevo plan europeo

La Comisión Europea presenta una estrategia integral de prevención, preparación, respuesta y recuperación. En 2025 ardió más de un millón de hectáreas en Europa, el peor dato registrado.
Un gran incendio en Quiroga, Lugo / EP
Un gran incendio en Quiroga, Lugo / EP

Europa vivió en 2025 su peor temporada de incendios forestales desde que existen registros. Más de un millón de hectáreas ardieron en el continente, un dato que la Comisión Europea ha convertido en el punto de partida de una nueva estrategia integral para hacer frente a una amenaza que el cambio climático no va a reducir, sino todo lo contrario.

Este miércoles, Bruselas ha presentado un plan que abarca la prevención, la preparación, la respuesta inmediata y la recuperación posterior, con medidas concretas que van desde la compra de nuevos aviones y helicópteros hasta el uso de inteligencia artificial para predecir focos de incendio. Para Aragón, comunidad con amplias zonas forestales en el Pirineo, el Prepirineo, el Sistema Ibérico y el Moncayo, la estrategia no es una noticia lejana.

El primer eje del plan es la prevención, y la Comisión lo plantea desde una perspectiva ecosistémica: construir paisajes más resistentes al fuego protegiendo y restaurando la naturaleza. La lógica es directa —un ecosistema sano arde peor y se recupera antes que uno degradado— y se apoya en las directrices de la Red Natura 2000, que hoy mismo ha recibido orientaciones actualizadas sobre cómo adaptar la gestión de estos espacios al cambio climático y reducir el riesgo de incendio sin comprometer los objetivos de conservación.

La Comisión también aclarará los mecanismos de flexibilidad disponibles para los Estados miembros cuando necesiten actuar con rapidez en espacios protegidos durante una emergencia, algo que en el pasado ha generado tensiones entre la respuesta operativa y la normativa medioambiental.

Más medios aéreos y un centro europeo en Chipre

En el apartado de capacidades operativas, las medidas son concretas. La flota rescEU —la reserva estratégica de medios de protección civil de la UE— se ampliará con doce nuevos aviones de extinción y cinco helicópteros. El primer helicóptero de esta nueva flota fue entregado a Rumanía en enero de 2026 y estará listo para la temporada de incendios de este mismo año.

Además, la Comisión trabaja en la creación de un centro europeo de lucha contra incendios en Chipre, con función doble: operativa, para responder a emergencias, y formativa, para el desarrollo de capacidades de los cuerpos de bomberos europeos. La Comisión también seguirá preposicionando bomberos en zonas de alto riesgo antes de que empiece cada temporada.

Satélite Copernicus e inteligencia artificial

En el terreno tecnológico, la estrategia apuesta por el desarrollo del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, apoyado en el satélite Copernicus, con mejoras en las herramientas de alerta temprana y vigilancia. Se desarrollarán además nuevas capacidades de modelización de riesgos a escala paneuropea y herramientas de modelización asistidas por inteligencia artificial para apoyar la toma de decisiones en tiempo real durante los incendios.

Uno de los aspectos menos visibles pero más relevantes del plan es la atención a la salud de los bomberos. La Comisión propone recopilar datos para comprender mejor los riesgos a largo plazo derivados de la exposición a condiciones peligrosas y sustancias tóxicas durante la extinción de incendios, con el objetivo de reducir esos riesgos de forma estructural.

La mitad de los ciudadanos europeos encuestados por la Agencia Europea de Medio Ambiente declara estar preocupada por la amenaza de los incendios forestales. La Comisión quiere trasladar esa preocupación a una mayor implicación ciudadana en la preparación, incluyendo la formación del profesorado y programas de voluntariado.

Comentarios