Ana Jarque, alcaldesa de Caspe: "No vemos luz a corto plazo para cubrir toda la demanda de vivienda"
Caspe (Zaragoza) afronta uno de los retos más urgentes y estructurales del medio rural aragonés: la falta de vivienda disponible. Así lo reconoce su alcaldesa, Ana Jarque, quien advierte de que, a corto plazo, “no vemos luz para agilizar y cubrir toda la demanda de vivienda”.
La situación en la localidad, que ha experimentado un notable crecimiento en las últimas dos décadas, se ha visto agravada por la escasez de oferta: “No hay prácticamente nada y por eso vivimos preocupados, porque las familias no tienen espacios para vivir”, señala.
La presión del mercado ha disparado los precios del alquiler en un contexto donde el suelo no es el problema. “Suelo preparado para edificar hay, pero el problema es cómo encuentras una constructora que saque una promoción en el medio rural”, explica Jarque. El Ayuntamiento ya ha iniciado contactos para ofrecer terrenos de forma gratuita y facilitar que los promotores se animen a construir. “Si se levantaran 100 viviendas, se venderían”, asegura.
Crecimiento demográfico y nuevas necesidades
Caspe cuenta con 503 kilómetros cuadrados de superficie y prevé una ampliación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) con el desarrollo de dos nuevas extensiones. Además, el Ayuntamiento trabaja para poner parcelas del casco histórico a disposición de promotoras privadas. En cuanto a la tipología demandada, las familias con mayor capacidad económica optan por viviendas unifamiliares a las afueras.
Sin embargo, el consistorio tiene claro su objetivo prioritario: “Lo que más buscamos desde el Ayuntamiento son pisos para personas cercanas a la vulnerabilidad”. Por ello, Caspe apuesta por ceder suelo “a coste cero para la construcción de una primera vivienda, tipo VPO”.
El fuerte aumento demográfico, con 4.000 habitantes más en 20 años, ha desbordado la capacidad de los servicios locales. “No estábamos preparados, ni nuestros servicios, para un crecimiento así y el reto también es atender cuestiones derivadas de la migración, del idioma o de la cultura”, añade la alcaldesa.
Infraestructuras, servicios y fijación de población
A pesar de encontrarse a 100 kilómetros de Zaragoza, Caspe no actúa como ciudad dormitorio. La alcaldesa destaca que quienes tienen raíces en la zona “quieren volver en busca de calidad de vida”, mientras que quienes llegan “buscan vivienda para quedarse”.
El municipio se mantiene como el principal polo de crecimiento de su comarca, apoyado por unas comunicaciones que, aunque mejoradas, requieren estabilidad: mantiene conexión ferroviaria regional, con dotaciones económicas cada vez más reducidas, y una red de transporte por carretera que ha casi duplicado sus frecuencias hacia Teruel, Huesca y Zaragoza.
Los servicios educativos y sanitarios también están sometidos a tensión. Caspe demanda un nuevo colegio para el que necesita 10.000 metros cuadrados, incluidos en el desarrollo del PGOU junto con un recinto ferial y espacio para 300 viviendas. El instituto actual escolariza a 900 alumnos, una cifra elevada para su capacidad.
En sanidad, el municipio espera una ampliación del centro de salud, cuya última reforma data de los años 90, cuando la población era sensiblemente menor.
Otros servicios básicos del casco histórico también requieren inversión, desde la creación de nuevas bolsas de aparcamiento hasta la sustitución de tuberías antiguas en una ciudad con más de 13 siglos de historia.
Prioridades para un desarrollo sostenible
Mirando a los próximos años, Caspe sitúa la vivienda en el centro de su estrategia de futuro. “Necesitamos conseguir viviendas para jóvenes y nuevas familias que quieren quedarse y no encuentran”, afirma la alcaldesa. Facilitar precios asequibles y promover nuevas promociones resulta esencial para garantizar que el crecimiento no se detenga.
A ello se suma la consolidación de la ampliación del PGOU, elemento clave para mejorar infraestructuras, reforzar la calidad de vida y asegurar el equilibrio urbanístico y social del municipio.
Con el apoyo al Plan Aragón + Vivienda, el Ayuntamiento espera que las administraciones autonómica y estatal contribuyan con financiación y herramientas que permitan avanzar en la creación de vivienda asequible. Porque, como recuerda Jarque, el principal obstáculo sigue siendo el mismo: la necesidad urgente de una oferta residencial acorde con el crecimiento de la ciudad.
* Este artículo forma parte de un especial sobre los retos de la vivienda en Aragón elaborado por HOY ARAGÓN con la participación de una veintena de localidades. Ver especial completo aquí.