Semana Santa en Zaragoza: los 13 pueblos donde está declarada Fiesta de Interés Turístico
La Semana Santa se vive con fervor en prácticamente todas las localidades de Zaragoza. Pero hay 13 en concreto que destacan por contar con la declaración de Fiesta de Interés Turístico de Aragón. Se trata de Alagón, Ateca, Ariza, Calatayud, Caspe, Ejea de los Caballeros, Épila, Fuentes de Ebro, Pinseque, Tarazona, Tauste, Torrijo de la Cañada y Used.
Solo entre estos 13 pueblos de la provincia de Zaragoza, la Semana Santa moviliza a más de 12.340 cofrades pertenecientes a más de 60 cofradías, hermandades y asociaciones.
LAS SEMANAS SANTAS SINGULARES DE ZARAGOZA
Estas 13 Semanas Santas destacadas de la provincia de Zaragoza son representaciones únicas. Hecho que les ha valido el merecido reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico de Aragón. En la lista hay localidades de miles de habitantes, como Caspe, Ejea o Calatayud, hasta pueblos más pequeños, como Fuentes de Ebro o Used, con poco más de 200 habitantes.
Alagón
Con más de siete siglos de tradición y más de 1.500 cofrades, la Semana Santa de Alagón fue declarada fiesta de interés turístico en 2023. Destacan sus numerosas cofradías y los pasos portados a hombros.
Ariza
La Bajada del Ángel de Ariza, originada en 1902, es el acto central de su Semana Santa. Más de 400 personas de seis cofradías participan en esta representación, que solo se celebra en seis municipios de toda España.
Ateca
La Semana Santa de Ateca es una de las más antiguas de Aragón, con raíces en el siglo XVI. Sobresale la procesión del Santo Entierro con casi 40 pasos, algunos del siglo XVII, y la implicación de sus 300 cofrades.
Calatayud
La procesión del Santo Entierro de la Semana Santa de Calatayud documentada en el siglo XV, reúne a 4.000 participantes y 24 pasos. También destaca el viacrucis más antiguo de Cuaresma y la oferta gastronómica con platos como los garbanzos con congrio y dulces típicos.
Caspe
Declarada en 2003, la Semana Santa de Caspe destaca por sus recreaciones, diferentes del resto del Bajo Aragón histórico. Su procesión más solemne, la del Viernes Santo, reúne a 600 cofrades (de los 1.100 totales) y está presidida por la Vera Cruz, una reliquia única en España.
Ejea de los Caballeros
Reconocida en 2015, en la Semana Santa de Ejea de los Caballeros el pregón abre las celebraciones y la procesión de la Santa Cama es su acto más solemne. En él participan unos 1.600 cofrades en nueve cofradías.
Épila
La Semana Santa de Épila ha sido la última incorporación a la lista, con su declaración como Fiesta de Interés Turístico de Aragón este 2026. Mantiene ritos únicos como el “Encierro del Alcalde” y el “Abajamiento”, con una imagen articulada de 1631. Participan 672 cofrades.
Fuentes de Ebro
La Semana Santa de Fuentes de Ebro es fiesta de interés turístico desde 2025. Destacan la procesión del Jueves Santo, la Rompida de la Hora y el Santo Entierro. Reúne a más de 1.000 cofrades en cinco cofradías.
Pinseque
Distinguida en 2017. La Cofradía de la Santa Cama organiza cinco pasos. Su rasgo más peculiar es la custodia del Cristo Yacente por alabarderos durante la noche del Jueves Santo y el Viernes Santo.
Tarazona
La Semana Santa de Tarazona (declarada en 2005) destaca por la belleza de sus pasos procesionales, que recorren las intrincadas calles y atraen a cientos personas. La más multitudinaria es la procesión de Viernes Santo, donde se unen todas las cofradías.
Tauste
Las celebraciones de la Semana Santa de Tauste están activas desde 1589 e incluyen la Rompida de la Hora, numerosas procesiones y la implicación de 300 cofrades. Cuenta con la declaración desde 2014.
Torrijo de la Cañada
Reconocida en 1997 como Fiesta de Interés Turístico de Aragón, la Semana Santa de Torrijo de la Cañada se caracteriza por la representación de la Pasión, con vía crucis, crucifixión, “abajamiento” y el Santo Entierro. Participa un centenar de cofrades.
Used
Las procesiones de la Semana Santa de Used se recuperaron en 2007 y diez años más tarde, en 2017, fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón. La celebración tuvo lugar por primera vez en 1911 y había dejado de realizarse a mediados de siglo. Destaca por su teatralidad, la presencia de soldados romanos y numerosos personajes bíblicos, con implicación de más de 100 vecinos de los apenas 270 censados.