La tormenta de ayer deja Aínsa inundada: tromba de 50 litros en una hora

Una tormenta torrencial colapsa Aínsa en apenas una hora y provoca múltiples incidencias

Inundaciones en Aínsa ayer 3 julio / Clips extraídos vídeo @Crondadora
Inundaciones en Aínsa ayer 3 julio / Clips extraídos vídeo @Crondadora en X

La intensa tormenta que descargó durante la tarde del jueves sobre Aínsa dejó escenas poco habituales incluso para una zona acostumbrada a episodios de lluvia. En apenas una hora, la localidad pirenaica registró una tromba de 50 litros por metro cuadrado, concentrados entre las seis y las siete de la tarde, que colapsó el sistema de alcantarillado y provocó inundaciones en diversas zonas del municipio.

Aunque el aviso de precipitaciones intensas ya estaba activado desde primera hora del día, lo vivido ayer superó las previsiones. El acumulado total desde las 17:30 hasta entrada la noche fue de 80 litros por metro cuadrado, con especial virulencia en el tramo central de la tarde. La intensidad de la lluvia provocó la caída de ramas y anegó plantas bajas de viviendas y edificios públicos, afectando especialmente a los patios de la residencia de mayores.

UNA HORA DE LLUVIA BASTÓ PARA COLAPSAR EL DRENAJE Y DEJAR CALLES INUNDADAS

La fuerza con la que cayó el agua durante ese tramo crítico hizo que los sumideros no pudieran absorber el caudal, según explicó el alcalde del municipio, Enrique Pueyo. Esta incapacidad del sistema para canalizar la tromba derivó en inundaciones localizadas en distintos puntos de Aínsa, que comenzaron a remitir a partir de las ocho de la tarde, una vez cesaron las precipitaciones más intensas.

 

El Ayuntamiento ha comenzado ya a evaluar los daños, aunque no será hasta el día siguiente cuando se pueda tener un diagnóstico más completo. Hay preocupación por posibles deterioros en caminos y sendas, ya dañados por temporales anteriores, que podrían haber sufrido nuevos deslizamientos o arrastres de tierra tras esta última tormenta.

Mientras tanto, el episodio ha dejado imágenes de calles desiertas, ramas caídas y patios anegados, en una jornada marcada por el contraste entre el calor de días anteriores y el brusco descenso de temperaturas tras el aguacero. A pesar de los problemas causados, muchos vecinos valoran que la tormenta haya traído algo de alivio térmico tras una semana sofocante.

Por otra parte, la alerta por lluvias se mantenía activa en buena parte de Aragón durante el jueves. La AEMET había activado avisos naranjas por precipitaciones de hasta 30 litros por hora en zonas de Gúdar y Maestrazgo, mientras que el resto del Sistema Ibérico, así como áreas como Cinco Villas, el Pirineo, el Prepirineo, el valle del Ebro o la Hoya de Huesca, permanecían en nivel amarillo por lluvias de entre 15 y 20 litros en una hora.

El episodio de Aínsa demuestra que la intensidad puntual de una tormenta puede superar con creces las previsiones más generales, y más últimamente ya que no paran de producirse este tipo de fenómenos en la comunidad autónoma. Sin ir más lejos, ayer día 3 de julio, esta tormenta también provocó graves daños en la carretera que une Panticosa con el Balneario, causando grandes desprendimientos. 

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