"Estoy desesperada y angustiada": tres meses sin rastro del joven con TEA desaparecido en Zaragoza

Su madre Xiomara pide ayuda a la ciudadanía. Ares desapareció el 20 de noviembre y la UME se ha unido esta semana a su búsqueda.

Xiomara Valdivia lleva tres meses sin saber nada de su hijo. Ares Miguel Tiziano, de 20 años, desapareció en Zaragoza el 20 de noviembre de 2025 y desde entonces no ha habido rastro. En el cartel que su madre ha difundido por la ciudad, con la foto de Ares y los datos de contacto, hay una frase que lo dice todo: "Estoy desesperada y angustiada sin saber nada por parte de la policía ni por nadie más".

Ares tiene Trastorno del Espectro Autista (TEA). Estudiaba en el IES Pablo Serrano de Zaragoza. Su madre describe a un chico que no salía con amigos, que no consumía alcohol ni drogas, y que en el momento de desaparecer atravesaba una depresión. No es el perfil de alguien que desaparece por voluntad propia sin dejar señales. Y eso, tres meses después, hace que el silencio pese todavía más.

Cómo es Ares y qué llevaba el día que desapareció

Ares Miguel mide 1,70 metros, pesa 60 kilos, tiene los ojos marrones y el pelo negro. El día que desapareció llevaba una sudadera negra con capucha, vaqueros azul claro, zapatillas Adidas negras y una bandolera Nike negra pequeña. Es de origen nicaragüense y su familia forma parte de la comunidad de inmigrantes centroamericanos en Zaragoza, agrupada en la Asociación Atarraya.

Fue visto por última vez en Zaragoza el 20 de noviembre. Desde entonces, la Policía Nacional mantiene abierta la búsqueda, registrada en el portal del Ministerio del Interior. Pero para su madre, los meses han pasado sin respuestas concretas. "Pido ayuda a la ciudadanía para su localización", escribe en el comunicado que ha distribuido por la ciudad.

El TEA, un factor que complica la búsqueda

El Trastorno del Espectro Autista no es una enfermedad, sino una condición neurológica que afecta a la forma en que una persona percibe el entorno y se relaciona con él. En el caso de una desaparición, el TEA añade una capa de complejidad que los protocolos de búsqueda convencionales no siempre contemplan de forma específica.

Las personas con TEA pueden reaccionar de forma atípica ante situaciones de estrés o desorientación: buscar lugares aislados, evitar el contacto con desconocidos aunque necesiten ayuda, o no responder cuando se les llama por su nombre. También pueden ser especialmente vulnerables si se encuentran en un entorno desconocido sin los apoyos habituales.

Que Ares pasara además por una depresión en el momento de desaparecer añade otro factor de riesgo que su familia no ha ocultado. Su madre lo pone negro sobre blanco en el cartel porque quiere que quien lo vea lo entienda: no es un chico que esté bien y haya decidido desconectarse. Es alguien que necesita ayuda.

La UME se suma a la búsqueda esta semana

Este viernes, la Unidad Militar de Emergencias se ha incorporado al dispositivo de búsqueda que coordina el Grupo de Desaparecidos de la Jefatura Superior de Policía de Aragón. La UME despliega equipos subacuáticos, unidades cinológicas especializadas en localización de restos humanos, drones y equipos de rastreo de orillas. Su incorporación abarca también el caso de Pablo Cebolla, el otro joven desaparecido en Zaragoza, pero la familia de Ares lleva meses esperando un avance como este.

Tres meses es mucho tiempo. Y todavía Xiomara Valdivia sigue pegando carteles.

*Cualquier información sobre el paradero de Ares Miguel puede comunicarse llamando al 092 (Policía Nacional) o al 112 (Emergencias).

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