Así salvaron dos Policías Nacionales a una mujer que se quería lanzar al vacío. "Te la tienes que jugar"
Luís e Iván patrullaban el pasado fin de semana cuando, sobre la nueve y media de la mañana, en la calle Los Diputados, descubrieron a una mujer que iba corriendo por la carretera interrumpiendo el tráfico y haciendo que los conductores tuviesen que detenerse de inmediato.
"Estaba vestida y corría en medio de los coches, arriesgando su vida y la de los demás usuarios de la vía", explicaba Luís Ángel S. , agente de Policía Nacional desde hace 18 años a HOY ARAGÓN. Luís, al igual que Iván. S., su compañero, llevan años de experiencia en los 'Zetas', las unidades que patrullan por las calles de la capital aragonesa.
"Me ha tocado de todo; estuvimos, por ejemplo, en un tiroteo hace años en El Gancho, y tuvimos que reducir a una persona que empuñaba un revólver modificado", recuerda Luís. Esta vez tocaba salvar la vida a una mujer de apenas 52 años que no parecía entrar en razón.
"No parecía tener mucha cordura en el momento en el que la vimos correr sin sentido entre los coches. Por eso, el riesgo era importante", asegura Luís a este periódico digital. En un momento dado, los agentes observaron cómo la mujer salía de la carretera en dirección al foso del Palacio de la Aljafería.
Allí, la mujer se subió al borde del muro, quedando con medio cuerpo suspendido en el vacío, con la clara intención de acabar con su vida. "Iván fue el que se acercó a ella e intentó mantener un diálogo para que la mujer se olvidase, al menos durante un instante, de lo que estábamos viviendo", relata Luís.
"Al ver que Iván se acercaba a la mujer, yo aproveché para llamar a la Sala CIMACC 091 y advertirles de la situación. No sabíamos si iba a hacer falta la presencia de un negociador", dice este Policía Nacional en declaraciones en exclusiva a HOY ARAGÓN.
Parapetado detrás de la garita del equipo de seguridad
"Vi que la conversación que Iván le estaba dando conseguía que no se fijase en mis movimientos y aproveché para parapetarme tras la garita de vigilancia de seguridad del Palacio de la Aljafería", explica este policía.
Luis siguió esperando el momento adecuado mientras Iván continuaba dándole conversación a la mujer e intentando hacerle entender que su intención de lanzarse al vacío, con una caída de casi seis metros de altura, no era la mejor opción de vida.
"Probé varias veces para ver si podía alcanzarla sin que me detectase antes y, tras varios intentos, vi que mi compañero me hacía gestos como diciendo ¡Ahora! .. Y no lo pensé. Me lancé y la cogí del cuerpo alejándola del bordillo", cuenta Luís.
Luís sabía que tenía que agarrar a la mujer del cuerpo porque cualquier duda podía ser fatal. "No sabía como iba a acabar pero tenía claro que había que jugársela. Lo tienes que hacer así porque no hay manera de medirlo de otra forma", asegura Luís.
Cuando llegó la ambulancia, tras intentar tranquilizar a la mujer a la que tuvieron que poner las esposas, descubrieron que esa misma tarde había estado comiendo con su pareja y, tras una discusión, ella habría enloquecido y reaccionado de esa forma, hasta el punto de amenazar con tener claras intenciones autolíticas.
"No hicimos nada que no hiciese cualquier compañero. al final estás para eso, para ayudar a los que se sienten mal o tienen problemas", insiste Luís. La Policía Nacional recuerda que si nos encontramos ante una persona que muestra señales de sufrimiento emocional, es importante saber que existen líneas de apoyo como el Teléfono 024 de Atención a la Conducta Suicida, disponible las 24 horas, los teléfonos de emergencias o acudir a profesionales de la salud mental.

