Crimen de Plasencia de Jalón: una deuda pudo ser el móvil del asesinato de Beny a manos de sus supuestos amigos
Apenas dos días después de que la Guardia Civil detuviese a Rafael G.C., alias Pato, Salvador G. G. y José G. H. la jueza instructor de La Almunia de Doña Godina decretaba su ingreso en prisión. Así lo hacía público el gabinete de comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Aragón en una nota que publicaba este mismo fin de semana.
En dicha nota, dice la jueza que "existen bastantes motivos para considerar a cada uno de ellos criminalmente responsables del delito que se investiga". Asegura también que ha decretado la prisión provisional sin fianza "ya que puede inferirse racionalmente un riesgo de fuga", y teme también que se pudieran realizar ocultación, alteración o destrucción de pruebas relevantes.
De hecho, en el crimen, llevado a cabo en una zona de campo y apartada de zonas habitadas, a las afueras de la localidad zaragozana de Plasencia de Jalón, apareció el cuerpo de Beny, de 29 años, calcinado, así como su coche, un Ford Mondeo, modelo ranchera. Dichos fuegos apuntarían a un deseo de eliminar pruebas.
Según ha podido saber HOY ARAGÓN, los investigadores del caso han presentado un informe muy detallado acusando a los tres detenidos y con pruebas suficientes para su incriminación. Incluso el Ministerio Fiscal va más allá y les acusa, no de homicidio, sino de asesinato, apuntando a que había una intención clara y premeditada de acabar con la vida del joven aquellos días de primeros de diciembre de 2025.
Dentro de la investigación judicial el pasado día 12 de marzo la jueza autorizó a la Guardia Civil la entrada y registro en cinco domicilios esta pasada semana. Uno en la localidad valenciana de Paterna, donde se detuvo a un implicado, dos en Lumpieque, donde se detuvo a los otros dos sospechosos, otro en Bárboles y otro en Grisén, provincia de Zaragoza.
Las sospechas de 'Pato' y una posible deuda como móvil
Según los familiares de la víctima, un día antes de su desaparición, Beny se marchó de su casa en compañía de uno de sus supuestos amigos, con la intención de vender algún animal. Apenas 24 horas después, los amigos con los que se fue o con los que posteriormente quedó, pudieron haber sido los que acabaron con su vida.
Fue precisamente esta pista de sus supuestos amigos la que desde un principio siguió la Guardia Civil. De hecho, uno de los presuntos implicados en la muerte de Beny, puso tierra de por medio y huyó a Valencia, donde acabó siendo detenido.
La jueza y los investigadores apuntan a los tres como autores materiales del crimen pero podría haber un líder. Apuntarían a Rafael G.C. alias Pato, y se baraja una deuda como posible móvil del suceso, sin detallar si podría tratarse de un caso de drogas o algún otro asunto.
El cadáver lo descubrió un vecino de Urrea de Jalón, en el paraje conocido como “La Lomaza”, próximo a un parque fotovoltaico en la localidad de Plasencia de Jalón. Las diligencias judiciales se abrieron el día 3 de diciembre de 2025 momento a partir del cual se decretó el secreto de actuaciones para todas las partes excepto para el Ministerio Fiscal.
Este pasado sábado, la jueza levantaba parcialmente el secreto de actuaciones al considerar
"pertinente el levantamiento parcial de la presente causa a fin de que los investigados, y demás partes personadas, conozcan en este momento determinados aspectos de la investigación y los hechos de los que presuntamente son acusados".
En el auto dictado la jueza ha determinado que este levantamiento afecta solo a algunos de los documentos que obran en la causa, pero que en lo sustancial la investigación sigue manteniéndose secreta.

