La mujer y el hijo agredidos en su piso de Las Fuentes ya están en casa: "Mi madre tiene miedo y quiere irse"
Han pasado casi 48 horas después del ataque que se producía en plena madrugada del jueves en el segundo piso del número 15 de la calle Batalla de Lepanto, en el zaragozano barrio de Las Fuentes. Los vecinos de este bloque de viviendas continúan con su vida habitual, todavía con el miedo en el cuerpo tras descubrir la sangre de la víctima en el portal.
"Estaba todo lleno, el suelo de la calle, el portal y la escalera hasta el segundo piso donde vivían todos", explica Helena, la mujer que trabaja limpiando este portal y que pasaba de nuevo a fregar el suelo, como hace cada mañana. "Y a quitar alguna mancha que no se pudo ir. Fue horrible, cuando me lo dijeron no me lo creía", añade esta trabajadora de una empresa de limpiezas.
Minutos antes, sobre las diez de la mañana, volvía de pasear a su perro Jony, el hijo de 41 años de la víctima, una mujer de origen cubano, de 60 años de edad. "¿Pero está muerta?" decía una vecina del barrio minutos antes de que apareciere Jony.
Al preguntarle, el hombre, muy educado, se paraba para responder alguna pregunta mientras intentaba meter la llave en la cerradura del portal, consciente de los curiosos que todavía, días después, paseaban por la zona.
"Mi madre está bien, en casa. No la cosieron a puñaladas como pone en algún periódico... Tiene heridas por el pecho y la cara pero ya están curadas y sigue recuperándose", cuenta Jony en el portal de su casa, a donde salió su madre sobre la una de la madrugada del jueves pidiendo ayuda ensangrentada.
"Se quiere ir de aquí"
Son pocas las palabras que salen de su boca. Simplemente se limita a decir que su madre está bien. Habla de las secuelas físicas pero tan importantes o más son las secuelas psicológicas que asegura todavía tiene.
Jony todavía tenía visibles algunas secuelas de la pelea, cuando se interpuso entre Morad y su madre. "Es un hombre malo, una relación de mi madre muy tóxica que tuvo y que intentamos olvidar", asegura este hombre, todavía abrumado por los acontecimientos.
Antes de marcharse a atender a su madre que, dice, esta en casa, nos cuenta que tienen miedo por lo sucedido, que fue un momento muy estresante, y que su madre solo piensa en irse de aquí, sin detallarnos si se refiere al barrio o al país.

