La víctima, de 22 años de edad, decidía presentar una denuncia por malos tratos físicos y psicológicos, contra su pareja, de 25 años. Llevaban juntos desde septiembre de 2023 y todo terminó el día en el que, según la víctima, ocurrieron los hechos.
Según la declaración de la víctima, a la que ha tenido acceso HOY ARAGÓN, al poco de comenzar la relación comenzaron a convivir en casa de él. Al parecer, ya durante la relación, el denunciado insultaba a la denunciante con frases como "guarra, drogadicta".
A pesar de estos insultos, cambiaron de domicilio en agosto de 2025 y empezaron a vivir en casa de la presunta víctima. Lejos de mejorar, las reacciones de él, según la denunciante, cada vez eran más bruscas y violentas.
En uno de estos episodios, según describe ella, él se puso agresivo y le tiró el casco de la moto que no llegó a darle pero acabó roto en el suelo. Instantes después, cogió lo que ella acababa de comprar en una farmacia y "lo destrozó todo".
Ella, ante tal situación y con el fin de que quedase alguna prueba de lo sucedido, comenzó a grabar con su teléfono móvil y él, al darse cuenta, trató de tirar la moto al suelo y fue a por ella golpeándole en la mano, algo que provocó que tirase el 'móvil' al suelo.
En otra de las disputas, el pasado mes de octubre, la denunciante explicó a la policía que se puso nerviosa y comenzó a reírse, algo que a su entonces pareja no le sentó bien, y como consecuencia de ello le propinó un bofetón en la cara.
-
Ella se escondió en el baño, y él comenzó a romper la puerta con fuertes golpes, sacándola de la habitación. Después, según explicó ella, marcó a un perro que tiene para que éste le atacase, provocándole heridas en la zona del lumbar y en las nalgas. Tras este episodio, ella reconoció que no formuló denuncia ni fue al centro médico para ser asistida. Cuenta que se curó ella misma y lo que si hizo fue sacarse fotos con su teléfono.
"Cuando bajé con mi amigo se tiró sobre él"
La violencia, según relata la víctima, en esa relación, no parecía tener fin. De hecho, días después del último incidente con el perro, ella invitó a un amigo para que viese el piso y cuando bajaban, justo al salir del portal, vieron como él se encontraba en una parada de bus y, al verlos, se tiró sobre el amigo y comenzó una pelea. Dicho amigo llamó al 091 y el presunto agresor desapareció de la escena.
Ella le pidió al amigo que no denunciase tampoco en esta ocasión y al volver a su casa se encontró con su pareja que le pidió entrar en el domicilio para fumarse un último cigarro con ella. Como en el piso se encontraba una amiga de la denunciante, al no verse sola, accedió a que él entrase. Ambos ya eran ex pareja desde hace unos meses y ella aprovechó para decirle que había iniciado una relación con otra persona.
Tras esta confesión, él, según la denunciante, fue a la cocina a coger algo y ella, asustada, se encerró en un cuarto mientras él le gritaba que tendrían que sacarle de allí "con los pies por delante". Finalmente, se marchó. Desde entonces, reconoce que vive en un permanente estado de ansiedad y teme que él vuelva a aparecer y le haga daño.
La mujer solicitó medidas de protección tras presentar la denuncia ante la posibilidad de que él volviese a por ella. El hombre, representado legalmente por la letrada Ana Villanueva, se enfrenta a una demanda por lesiones y agresión física y psicológica que podría llevarle a prisión.