Los mensajes que ponen contra las cuerdas a Antonio Pelayo: ¿presuntos abusos sexuales?

Parte de las conversaciones que la Fiscalía incorpora como indicios ponen contra las cuerdas al veterano corresponsal en el Vaticano comparecerá como acusado el 14 de mayo ante el Tribunal Penal de Roma.

Hay historias que no se cuentan con ruedas de prensa, sino con capturas de pantalla. Un intercambio de mensajes privados entre un joven productor de televisión y el sacerdote y periodista vallisoletano Antonio Pelayo —histórico rostro en las conexiones desde El Vaticano— se ha convertido en una pieza central del procedimiento judicial abierto en Italia por un presunto delito de abusos sexuales.

La Fiscalía considera “creíble” el testimonio del denunciante y así lo ha trasladado al juzgado que lleva el caso, según la documentación citada por El Mundo, que este domingo 25 de enero de 2026 publicó en exclusiva parte de esas conversaciones.

Los mensajes: del “perdón” al “no consentí”

La cronología que se ha conocido sitúa un punto clave en el 25 de mayo de 2025. Ese día, el productor escribió a Pelayo para dejar por escrito su rechazo a lo ocurrido días antes en el domicilio del sacerdote en Roma: en el mensaje, según El Mundo, el denunciante expresa que no dio consentimiento a ningún tipo de contacto físico y que no quiere volver a verle.

El día anterior, añade la misma información, habría sido Pelayo quien envió un texto en tono disculpatorio, mostrando arrepentimiento por lo sucedido. Esa conversación —por su proximidad temporal y por el contenido— es precisamente lo que la Fiscalía valora como indicio relevante en el procedimiento.

Qué sostiene la Fiscalía y qué papel juegan las conversaciones

El escrito del Ministerio Público al que aluden las informaciones periodísticas describe una secuencia de besos y tocamientos no deseados y mantiene que el joven fue obligado a someterse a actos de carácter sexual sin consentimiento. Es importante subrayarlo: se trata de hechos presuntos, en fase de enjuiciamiento, y será el tribunal quien determine responsabilidades.

En paralelo, la investigación también recoge, según los mismos relatos, intentos posteriores del sacerdote de reconstruir la relación, con mensajes en los que se muestra avergonzado, promete que no volvería a suceder y llega a mencionar un regalo pendiente como gesto de reconciliación.

De conocerse por el cónclave a acabar en un tribunal

Según lo publicado, ambos se habrían conocido unos tres meses antes, coincidiendo con la llegada del productor a Roma por motivos de trabajo vinculados a la cobertura vaticana. Ese contexto forma parte del relato que maneja la acusación y que ahora se trasladará a sede judicial.

Próxima fecha clave: 14 de mayo (y qué significa)

Con la fecha de hoy, 27 de enero de 2026, el calendario que viene ya está marcado: el Tribunal Penal de Roma ha fijado la primera audiencia para el 14 de mayo, cuando Antonio Pelayo comparecerá como acusado.

A partir de ahí, el proceso entra en la fase donde pesan menos los titulares y más las pruebas: declaraciones, periciales, contraste de versiones y el valor legal de esos mensajes. Lo que ahora se discute es, precisamente, si aquel chat fue solo una conversación privada… o la pieza que terminó empujando el caso hacia el banquillo.

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