Mordió a su pareja mientras conducía, provocó un accidente y siguió pegándola: piden cinco años de cárcel
El acusado, J. D. L. A. llevaba años conviviendo en Pina de Ebro con su pareja, M.P.N. Aquel uno de abril de 2024 iba de copiloto en el coche porque carecía de permiso de conducir en vigor.
Eran las once de la mañana era ella quien conducía en Ford Focus en el que iban ambos desde Pina de Ebro hasta el centro comercial de Puerto Venencia, en Zaragoza, cuando comenzaron una discusión dentro del vehículo.
Según el informe de Fiscalía al que ha tenido acceso HOY ARAGÓN, el acusado, comenzó a gritar e increpar a su pareja menospreciándola y con intención de humillarle.
En un momento dado, le mordió y le apartó de la conducción para asumir él el puesto de conductor del vehículo. Una vez que llevaba el coche por la Z-40 comenzó una conducción temeraria, a gran velocidad, zigzagueando, y poniendo en peligro la vida de la víctima y de resto de ocupantes de otros vehículos.
Después continuó la marcha por la autovía A-2, provocando una colisión lateral con otro vehículo en el que viajaban un matrimonio y sus dos hijos menores de edad.
El coche conducido por el agresor y con la víctima ya de copiloto se salió de la vía tras el impacto, volcó y dio varias vueltas de campana sobre su eje a la altura de la localidad de La Puebla de Alfindén y en dirección a Barcelona.
El acusado, a continuación, estando el automóvil ya detenido, por haber volcado, comenzó a morder varias veces a su pareja estando el vehículo boca abajo y la víctima en una situación de absoluta indefensión tras el accidente y la posición en que se encontraba dentro del vehículo.
Después, el hombre salió repentinamente, del vehículo y, estando ya fuera del mismo, sacó a la chica violentamente del puesto de copiloto en que se encontraba, arrastrándola del pelo y dejándola en el suelo.
Retenido por varios testigos del accidente
Las agresiones no acabaron ahí, ya que, con la víctima en el suelo, comenzó a propinarle, "con extrema fuerza y violencia", golpes por todo el cuerpo, especialmente puñetazos en el rostro y fuertes tirones del pelo de la víctima. Las hemorragias y pérdida de mechones de pelo empezaron a ser visibles dejando multitud de vestigios por el suelo que después serían recogidos por los investigadores de la Guardia Civil.
El acusado solo dejó de darle golpes a la mujer debido a la intervención de otras personas que, ante el accidente, habían acudido a ayudar y que, para impedir que prosiguiera con sus violentos golpes, tuvieron que reducir e inmovilizar, con bridas, al acusado y apartar a la víctima, llevándola a otro lugar.
La víctima tuvo que ser trasladada de urgencia, por transporte sanitario UVI móvil, a Hospital Universitario Miguel Servet, de Zaragoza. Tenía heridas en las manos, la cabeza, la cara y los ojos. Por todas esas heridas tuvo que ser operada.
La decisión de Fiscalía, lesiones y malos tratos
El Ministerio Fiscal ha decidido acusar al autor de estos hechos de dos delitos, uno de maltrato físico, y el otro de lesiones. Por el primero de los delitos pide un año de prisión y la prohibición de aproximación a menos de 300 metros la víctima, su domicilio o cualquier otro lugar frecuentado por la misma, durante tres años.
Por el delito de lesiones, el representante del Estado ha decidido proponer la pena de cuatro años de prisión y el mismo castigo en cuanto a la incomunicación con la víctima, pero por un plazo de cinco años. En total, cinco años de cárcel para el agresor, defendido por los letrados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, por un posible caso de violencia de género.

