Una semana después de la desaparición de Pablo: los bomberos se incorporan a la búsqueda, centrada en el río Ebro

Bomberos, buzos, drones y Policía Nacional intensifican el rastreo en el entorno del Club Náutico tras las últimas imágenes del joven desaparecido en Zaragoza.
Labores de búsqueda del joven desaparecido, a la altura del Naútico de Zaragoza ./ Ayto. de Zaragoza
Labores de búsqueda del joven desaparecido, a la altura del Naútico de Zaragoza ./ Ayto. de Zaragoza

 La desaparición de Pablo Cebolla, de 20 años, mantiene en vilo a Zaragoza cuando se cumple una semana sin noticias de su paradero. El operativo de búsqueda se ha reforzado este viernes con la incorporación de los Bomberos de Zaragoza, que trabajan a petición de la Policía Nacional, cuerpo que coordina el dispositivo desde el primer momento.

Las últimas imágenes confirmadas sitúan al joven en la zona del Puente de Piedra, descendiendo por las escaleras del Club Náutico, junto al cauce del río Ebro, durante la madrugada del pasado viernes. Desde entonces, no se ha vuelto a tener rastro de él.

Refuerzo del dispositivo en el río

Dos dotaciones de la Unidad de Salvamento Acuático de los Bomberos de Zaragoza, con dos embarcaciones y ocho efectivos, rastrean el Ebro en el entorno del Náutico. A este despliegue se ha sumado la unidad de drones, que sobrevuela la zona para ampliar el campo de visión y detectar posibles indicios desde el aire.

Asimismo, voluntarios de Protección Civil revisan las riberas del río, mientras continúan las tareas de inspección en puntos estratégicos del entorno urbano.

En los días anteriores también participaron unidades especializadas en búsqueda subacuática, incluyendo efectivos con formación específica en rastreo en medios fluviales. Sin embargo, el estado del río —marcado por el aumento del caudal, la fuerza de la corriente y la baja visibilidad bajo el agua— complica considerablemente las labores de inmersión y rastreo en profundidad.

Una desaparición sin explicación

Pablo fue visto por última vez en la madrugada del viernes, tras salir de una discoteca del Casco Antiguo. Su teléfono móvil emitió su última señal en el entorno del Puente de Piedra, lo que centró desde el inicio la investigación en esa zona.

Las cámaras de videovigilancia lo captaron posteriormente en las escaleras que descienden hacia el Club Náutico. Según las comprobaciones realizadas, no hay imágenes posteriores que lo muestren abandonando ese punto, lo que ha llevado a concentrar los esfuerzos en el entorno del Ebro.

La Policía Nacional mantiene abiertas todas las hipótesis y continúa analizando imágenes y posibles testimonios que ayuden a reconstruir con precisión los movimientos del joven aquella madrugada.

Conmoción y movilización social

La desaparición ha generado una fuerte conmoción tanto en Zaragoza como en Alhama de Aragón, localidad de la que es originario. Familiares y allegados han impulsado campañas de difusión para ampliar el alcance de la búsqueda y han agradecido públicamente la colaboración ciudadana.

Durante estos días, amigos y vecinos han realizado batidas informales en distintas zonas de la ciudad y han colocado flores en el entorno del Ebro como gesto simbólico de apoyo y recuerdo.

El operativo continúa

El dispositivo de búsqueda sigue activo y coordinado por la Policía Nacional, con apoyo de Bomberos y Protección Civil. Las autoridades insisten en que cualquier información que pueda resultar relevante debe comunicarse a través del 091, incluso si se trata de un detalle aparentemente menor.

Mientras tanto, el río Ebro continúa siendo el punto central de un operativo que, una semana después, sigue sin ofrecer respuestas definitivas sobre qué ocurrió aquella madrugada.

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