Adiós a El Rosco: la sentencia del Supremo que cambia para siempre Pasapalabra
El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia que sacude la televisión española de lleno. Antena 3 deberá dejar de emitir El Rosco, la prueba final de Pasapalabra que lleva más de dos décadas enganchando a millones de espectadores cada tarde. La resolución, hecha pública el 21 de mayo de 2026, es firme y no admite recurso.
Una prueba protegida por la propiedad intelectual
La Sala de lo Civil del Supremo ha desestimado todos los recursos presentados por Atresmedia e ITV Studios y ratifica la sentencia previa de la Audiencia Provincial de Barcelona de noviembre de 2022. El alto tribunal reconoce que la mecánica de El Rosco no es una idea genérica ni un juego de cultura general al uso. Es, según los magistrados, una obra creativa con estructura y complejidad suficientes para estar protegida por la propiedad intelectual. Y sus derechos pertenecen a la empresa holandesa MC&F Broadcasting Production and Distribution C.V., que reclamaba la autoría desde hace años.
El fallo obliga a Atresmedia a cesar la explotación de la prueba, tanto en emisiones nuevas como en reposiciones o contenidos ya grabados. Además, la cadena deberá abonar una indemnización de 50.000 euros por daños morales a favor de los creadores de la dinámica original italiana Passaparola. La cantidad puede parecer simbólica para una compañía del tamaño de Atresmedia, pero el verdadero golpe está en lo otro: perder la pieza que sostiene todo el programa.
El precedente de Telecinco en 2019
No es la primera vez que Pasapalabra se ve envuelto en una batalla legal de este calibre. En 2019, Telecinco perdió los derechos del formato global tras un litigio con ITV y tuvo que retirar el concurso de su parrilla de la noche a la mañana. Christian Gálvez era entonces el presentador. Aquella salida provocó una crisis de audiencia en la franja de tarde del canal que tardó meses en estabilizarse. El hueco que dejó Pasapalabra nunca se llenó del todo.
Cuando Antena 3 recuperó el programa en 2020 con Roberto Leal al frente, lo hizo bajo una licencia distinta, basada en el formato británico The Alphabet Game. La cadena de Atresmedia confiaba en que esa nueva licencia cubría todos los elementos del concurso. Pero la productora holandesa MC&F sostenía que El Rosco, en concreto, seguía siendo suyo. Y el Supremo le ha dado la razón.
Qué cambia a partir de ahora
La gran pregunta es obvia: ¿qué va a pasar con Pasapalabra? El programa líder de las tardes en España pierde su prueba estrella, el momento que concentra la mayor cuota de pantalla y que genera la tensión que fideliza al público día tras día. Todo lo demás —las pruebas previas, la dinámica de equipos, los invitados famosos— funciona como calentamiento para ese instante final. Sin El Rosco, el formato necesita reinventarse.
Atresmedia no se ha pronunciado de forma oficial más allá de acusar recibo de la sentencia. Fuentes del sector televisivo apuntan a que la cadena podría diseñar una prueba final alternativa que mantenga la esencia del concurso sin infringir los derechos de MC&F. Eso sí, el reto es enorme: El Rosco lleva tantos años en la retina del espectador que cualquier sustituto tendrá que ganarse la confianza del público desde cero.
El impacto en la audiencia y en la parrilla
Pasapalabra es, junto con El Hormiguero, uno de los pilares de Antena 3 en el access prime time. En las últimas temporadas ha registrado cuotas de pantalla superiores al 18 % de media, con picos que rozan el 25 % durante los botes acumulados de El Rosco. Esos botes, que a veces superan el millón de euros, generan una expectación que trasciende al propio programa y se convierte en noticia por sí misma. Sin esa mecánica, la cadena pierde también una herramienta de promoción que alimenta informativos, redes sociales y tertulias.
El Supremo ha dejado claro en su resolución que las corporaciones televisivas tienen la obligación de verificar con rigor la validez de los derechos de explotación que adquieren de intermediarios. La sentencia establece que el régimen de responsabilidad por infracción de la propiedad intelectual es subjetivo, basado en la culpa o negligencia del infractor. Dicho de forma más directa: Atresmedia no puede escudarse en que compró la licencia de buena fe si no comprobó que cubría todos los elementos del formato.
Un debate que va más allá del concurso
La resolución abre un debate sobre la protección de los formatos televisivos en España. Hasta ahora, la industria operaba con cierta laxitud respecto a los derechos de mecánicas concretas dentro de un programa. Esta sentencia cambia las reglas: si una prueba tiene la estructura y la originalidad suficientes, puede considerarse una obra independiente con derechos propios. El precedente afecta a toda la industria del entretenimiento televisivo, no solo a Pasapalabra.
Para los espectadores, la incógnita queda abierta. Roberto Leal, los concursantes y el equipo del programa tendrán que adaptarse a un formato que, guste o no, ya no será el mismo. El Rosco, tal como lo conocemos, se apaga por orden judicial.