Ikea toma una decisión histórica: una tienda de UK tendrá un Decathlon dentro
Ikea estrenará un Decathlon dentro de una de sus tiendas en Reino Unido. El proyecto piloto podría cambiar el modelo de sus grandes superficies en Europa.
El gigante sueco del mobiliario y equipamiento del hogar IKEA ha dado un paso inédito que puede transformar la experiencia de compra en sus megatiendas: por primera vez permitirá que otro gran minorista internacional, Decathlon, abra una sucursal dentro de una de sus tiendas físicas. La iniciativa, que se pondrá en marcha esta primavera en la tienda de IKEA en Croydon (Reino Unido), forma parte de un ambicioso piloto para atraer más clientes y dar un nuevo uso a los espacios comerciales tradicionales.
En concreto, Decathlon establecerá un local independiente de 1.188 metros cuadrados dentro de la tienda de IKEA, de unos 25.000 metros cuadrados, con entrada propia y operación autónoma para los clientes. Este movimiento histórico se enmarca en una estrategia de innovación y colaboración entre marcas para revitalizar el comercio físico y responder a las nuevas demandas de los consumidores.
Hacia un modelo de tienda más flexible
Tradicionalmente, las tiendas IKEA —famosas por sus enormes edificios conocidos como “blue boxes” situados en las afueras de las ciudades— han funcionado como espacios exclusivos de la marca, centrados en muebles, decoración y soluciones para el hogar. No obstante, en los últimos años la empresa ha adaptado sus formatos para acercarse al consumidor urbano con tiendas más pequeñas, showrooms en ciudad y mejoras digitales.
La decisión de acoger una tienda Decathlon responde a una doble finalidad: rentabilizar mejor la superficie física existente y aumentar el tráfico peatonal dentro de sus establecimientos. Según responsables de IKEA, integrar marcas que ofrecen productos complementarios —en este caso, equipamiento deportivo y actividades al aire libre— puede convertir sus tiendas en destinos más completos para el cliente.
Un experimento con miras globales
Este piloto en Croydon no surge de forma aislada. IKEA ya ha explorado iniciativas similares en otros mercados: en Suecia, la cadena nórdica Kjell & Company —especializada en electrónica de consumo y tecnología— ha inaugurado espacios dentro de tiendas IKEA en Estocolmo y Kalmar; y en Austria, la tienda de Klagenfurt está siendo reconfigurada para albergar otro minorista dentro del mismo edificio.
La alianza con Decathlon, la primera de este calibre con una marca internacional de gran tamaño, podría marcar el inicio de un cambio de paradigma en la manera en que IKEA concibe sus espacios comerciales. La compañía está considerando extender este modelo a otras regiones de Europa y Norteamérica, en línea con un plan de inversión de más de 5.000 millones de euros entre 2024 y 2026 para abrir nuevas tiendas y mejorar las existentes.
Un destino de compras redefinido
Para Decathlon, la apertura dentro de una tienda IKEA representa una oportunidad para acercarse a un flujo de visitantes consolidado, beneficiándose de la afluencia de clientes que IKEA ya atrae como marca global. El nuevo local ofrecerá una amplia gama de productos deportivos, incluidos equipos para actividades al aire libre, fitness, running y ciclismo, con la intención de complementar la experiencia de compra y fomentar estilos de vida activos.
Para IKEA, el movimiento es también una respuesta a un contexto económico desafiante: tras experimentar sus ventas anuales más bajas desde 2021, la empresa busca nuevas maneras de mantener y aumentar la relevancia de sus tiendas físicas en un entorno dominado cada vez más por el comercio electrónico.
¿Un formato que cambiará las tiendas físicas?
Si la prueba piloto en Croydon resulta exitosa —medida en términos de tráfico, tiempo de permanencia en tienda y volumen de ventas—, el modelo podría replicarse en otras grandes tiendas de IKEA en todo el mundo. Esto convertiría cada establecimiento en un centro comercial híbrido, donde los productos para el hogar y el deporte coexistan bajo un mismo techo, ampliando las razones por las que los clientes visitan estos espacios.
En definitiva, con esta colaboración pionera, IKEA no solo abre las puertas de sus “cajas azules” a otras marcas, sino que se redefine a sí misma como un destino de consumo diversificado, capaz de combinar soluciones para el hogar con experiencias y productos que abarcan múltiples facetas de la vida diaria.