La relación no conocida de Sarah Santaolalla y Vito Quiles: hasta la Policía en su domicilio
La analista y colaboradora de Televisión Española, Sarah Santaolalla, ha presentado una denuncia ante la Policía contra el comunicador Vito Quiles tras asegurar que ha sido objeto de un presunto acoso continuado en los últimos días, terminando con un episodio que incluyó una persecución en coche desde las instalaciones de RTVE hasta las inmediaciones de su domicilio particular.
Los hechos fueron relatados por la propia Santaolalla en directo durante su participación en el programa Malas Lenguas, donde explicó que la situación vivida esta semana supuso “la gota que colmó el vaso” y la llevó a solicitar la intervención de las autoridades.
El incidente a la salida de RTVE y la denuncia ante la Policía
Según explicó la analista, el comunicador se encontraba a la salida de empleados de Televisión Española en Prado del Rey, donde habría intentado abordarla para formularle preguntas, una práctica habitual dentro de su actividad como reportero. Al no lograr hablar con ella en ese momento, Quiles se habría subido a un vehículo y la habría seguido durante cerca de 20 minutos por la autovía.
“En un momento pensamos que lo habíamos despistado, pero apareció en la puerta de mi casa”, afirmó Santaolalla, señalando que el temor a ser grabada o a que se difundiera su dirección personal fue lo que motivó la llamada a la Policía y la posterior formalización de la denuncia.
Durante su intervención televisiva, Santaolalla aseguró además que no se trata de un hecho aislado, y es que, según indicó, en los días previos habría sido seguida en al menos otras dos ocasiones, una a la salida del Congreso de los Diputados y otra frente a un hotel en el que participaba en un foro público junto al ministro de Transportes, Óscar Puente. “Lleva tres días acosándome”, afirmó en directo.
La analista expresó su confianza en que la denuncia prospere en los tribunales y en que se establezcan límites entre el ejercicio del periodismo y lo que considera conductas intimidatorias. “Espero que haya un juez que pueda condenar el acoso al que esta persona, y otras muchas, nos someten a diario”, declaró.
El episodio se enmarca en la confrontación pública que mantienen ambos profesionales desde hace tiempo, marcada por sus diferencias ideológicas y su exposición mediática. Por el momento, no consta una resolución judicial ni una valoración oficial de los hechos por parte del denunciado.

