Los ciervos también se "emborrachan" en primavera y las autoridades piden precaución al volante
Las autoridades del este de Francia han lanzado una advertencia a la población ante la aparición de ciervos con comportamientos inusuales en varias carreteras de la región.
Según explican, estos animales estarían consumiendo fruta en estado de fermentación o vegetación en descomposición durante la primavera, lo que provocaría episodios de desorientación y conducta imprevisible.
Desde la policía rural de Borgoña se ha insistido, a través de un mensaje difundido en redes sociales, en el riesgo que supone encontrarse con estos ejemplares en la vía pública.
🇫🇷🦌🍓 FLASH | Des “cerfs ivres” ont été repérés en France. La police appelle les automobilistes des zones rurales à la PRUDENCE après plusieurs signalements d'animaux sauvages au comportement erratique, causé par la consommation de fruits fermentés. Il est recommandé de les… pic.twitter.com/RXslXZ0BIH
— Cerfia (@CerfiaFR) May 13, 2026
Alertan especialmente de la facilidad con la que pueden producirse accidentes, sobre todo en horario nocturno o en carreteras secundarias, donde la visibilidad es menor y la reacción del conductor es más limitada.
En este sentido, las autoridades recomiendan extremar la precaución al circular por zonas boscosas, reducir la velocidad y anticiparse a posibles movimientos inesperados de la fauna salvaje.
También piden evitar maniobras bruscas, como volantazos, ya que los animales pueden cruzar la calzada o quedarse inmóviles en mitad de la carretera.
Los estudios sobre los ciervos "borrachos" y otros animales
Diversas investigaciones científicas apuntan a que este tipo de conductas podría explicarse por factores biológicos. Un estudio publicado en la revista Biology Letters indica que ciertos mamíferos, entre ellos los elefantes, no cuentan con enzimas específicas que ayudan a procesar el alcohol de forma eficiente, lo que podría derivar en cambios en su comportamiento.
En la misma línea, otra investigación recogida en Trends in Ecology & Evolution plantea que la ingesta accidental de etanol podría ser más frecuente en la fauna salvaje de lo que se creía, especialmente en aquellas especies que se alimentan de frutas o néctar, donde la fermentación natural es un fenómeno habitual.