Una fortaleza domina este pueblo de Zaragoza con restos de murallas y un molino medieval
En el corazón del Campo de Daroca, la localidad de Santed se alza como un testimonio vivo de la historia medieval aragonesa. Su castillo, construido en el siglo XIV, fue una pieza clave en la defensa del Reino de Aragón frente a Castilla. Situado en lo alto de una colina, presenta una planta rectangular de unos 25 por 20 metros, con las esquinas reforzadas por torreones cuadrados.
Hoy en día se conservan dos torres en el flanco sur, unidas por restos del recinto amurallado. Una de ellas, más alta, mantiene aún sus saeteras, aunque ha perdido el remate superior. En una cota más baja, entre el castillo y el núcleo urbano, se encuentran los restos de lo que pudo ser una torre albarrana, vestigio del sistema defensivo exterior.
UN CASCO URBANO CON IDENTIDAD
El casco urbano de Santed se organiza en torno a una calle principal que conecta la plaza con la iglesia parroquial. El edificio más destacado es la iglesia de Santiago Apóstol, de estilo gótico tardío, construida a finales del siglo XVI. Sus muros de mampostería y sillar reflejan una arquitectura sobria, coherente con el paisaje rural.
A la entrada del municipio se encuentra la ermita de la Virgen del Pilar, de estilo barroco y pequeñas dimensiones, junto a un singular peirón que conserva la misma advocación. En el antiguo camino de la Olmeda, se levanta el peirón de San Pedro, recientemente restaurado. Desde ese punto puede divisarse la ermita en ruinas de San Pedro, así como los restos de un molino medieval, huella del pasado agrícola y productivo del municipio.
VESTIGIOS MÁS ANTIGUOS Y RIQUEZA NATURAL
Santed conserva también restos de una muralla ibérica, evidencia de su ocupación desde la Edad del Bronce, confirmada por hallazgos arqueológicos como los del Pozo del Moro. Este legado convierte al pueblo en un enclave de referencia para el estudio del poblamiento antiguo en la comarca.
En las inmediaciones se encuentran, además, dos lagunas endorreicas de gran valor ecológico: una de agua salada y otra de agua dulce, situadas a escasos metros una de otra. Este singular fenómeno natural aporta interés medioambiental al entorno del municipio.
UN DESTINO PEQUEÑO CON MUCHO QUE CONTAR
Con apenas 67 habitantes y ubicado a 1.057 metros de altitud, Santed ofrece a los visitantes un lugar donde la historia, la naturaleza y la arquitectura popular se funden en un entorno tranquilo, perfecto para una escapada con alma. Un pequeño pueblo que, desde su fortaleza, invita a mirar el pasado con respeto y curiosidad.

