Electra, Flash y Gordon: tres nuevos halcones peregrinos se instalan en la azotea de Etopia
Zaragoza continúa apostando por la naturalización del entorno urbano con una nueva acción de reintroducción de fauna autóctona. Electra, Flash y Gordon son los nombres de los tres nuevos inquilinos del edificio Etopia. Se trata de tres polluelos de halcón peregrino que, desde hoy, vivirán en la azotea de este centro de arte y tecnología en una caja nido especialmente habilitada para ellos.
Estos pequeños “superhéroes” alados forman parte del programa municipal de apoyo a la nidificación del halcón peregrino en Zaragoza, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento a través del Servicio de Medio Ambiente. El objetivo es favorecer la consolidación de esta especie en el entorno urbano de forma controlada y respetuosa.
Hasta que puedan valerse por sí mismos, los polluelos serán alimentados dos veces al día por personal especializado, aunque sin contacto directo, para que desarrollen su instinto y comportamiento natural como si hubieran nacido en libertad. Esta etapa es clave para su adaptación y futura independencia.
La consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, ha participado en la colocación de las cajas nido y ha subrayado la importancia de este tipo de programas: “Aunque a veces el índice de supervivencia de los halcones peregrinos no es tan alto como nos gustaría, principalmente por la presencia de tendidos de alta tensión en las proximidades de la ciudad, consideramos interesante seguir con este programa de reintroducción”. Gaudes ha enmarcado esta acción dentro de la estrategia global de naturalización del entorno urbano, que también contempla la plantación de arbolado y la recuperación de otras especies autóctonas.
La elección de la terraza de Etopia no es casual. Se trata de un entorno seguro y tranquilo, ideal para el crecimiento de los polluelos. Además de estar protegidos de las inclemencias meteorológicas, el edificio se encuentra en una zona relativamente alejada del centro urbano, lo que reduce el riesgo de accidentes y proporciona un entorno idóneo para sus primeros vuelos.
Además de su valor ecológico, estos halcones cumplirán un papel importante en el control natural de especies urbanas, como las palomas, cuya proliferación genera molestias vecinales y daños en edificios e infraestructuras.

