¿Cuánto dinero hay que dar en una comunión? Una experta en protocolo zanja el debate

María José Gómez y Verdú, experta en protocolo, desvela en televisión qué regalar en una comunión y por qué descarta el sobre con dinero
Primera Comunión
Primera Comunión

Mayo está en plena ebullición de comuniones en Aragón y, como cada año, la misma pregunta recorre grupos de WhatsApp, comidas familiares y conversaciones de oficina: ¿cuánto dinero hay que meter en el sobre? María José Gómez y Verdú, experta en protocolo y etiqueta, ha intervenido en el programa Zapeando de La Sexta para zanjar un debate que se repite cada primavera.

La respuesta de esta especialista ha sorprendido a más de uno. Lejos de dar una cifra concreta, Gómez y Verdú apuesta por aparcar el dinero en efectivo y optar por regalos con valor personal, esos que el niño pueda recordar dentro de diez o veinte años. "Regalar detalles que el niño vaya a recordar en un futuro, que tengan un valor personal", señaló durante su intervención televisiva. Una postura que choca con la tendencia cada vez más extendida de recurrir al sobre como solución rápida.

Regalos con valor emocional frente al clásico sobre

La experta en protocolo fue clara al descartar el dinero como primera opción. "El dinero yo lo dejaría para otro momento", afirmó. En su lugar, recomienda apostar por objetos que el protagonista de la comunión vaya a utilizar o conservar. "Puede ser algo que vaya a utilizar como ropa o joyas", apuntó, abriendo un abanico que va desde prendas especiales hasta piezas de joyería con significado.

Uno de los consejos que más atención generó fue su recomendación de regalar oro. No como un capricho, sino como una inversión a largo plazo con carga emocional. "Cosas que no pierdan valor, como puede ser el oro, que es un detalle que puede valer más en el futuro", explicó Gómez y Verdú. Un consejo que, en tiempos de inflación y con el precio del oro en máximos históricos, cobra especial sentido. Una pulsera, una cadena o unos pendientes pueden convertirse en un recuerdo tangible que, además, se revaloriza con los años.

De hecho, la tradición de regalar joyas en comuniones tiene raíces profundas en Aragón. Las abuelas de muchas familias zaragozanas, oscenses y turolenses conservan la costumbre de entregar una medalla de oro o una cadenita al nieto que hace la primera comunión, un gesto que conecta generaciones y que la propia experta avala con su recomendación.

¿Influye el parentesco en el regalo?

Otra de las dudas habituales tiene que ver con el grado de cercanía. No es lo mismo ser padrino que compañero de clase. ¿Hay que gastar más si eres tío que si eres amigo de los padres? Gómez y Verdú matizó este punto con sensatez: "No depende tanto del grado de cercanía como de lo que cada uno pueda permitirse". Un mensaje que busca quitar presión social a los invitados, algo que se agradece en un contexto donde las comuniones han alcanzado dimensiones —y presupuestos— que rivalizan con las bodas.

En Zaragoza, por ejemplo, no es raro ver celebraciones en salones del Actur, Valdespartera o las urbanizaciones de la carretera de Logroño con menús que superan los 60 euros por comensal, mesa dulce, barra libre y hasta animación infantil. Un despliegue que dispara el coste para las familias organizadoras y, de rebote, la ansiedad de los invitados a la hora de calcular cuánto gastar.

Eso sí, si alguien opta por el sobre —que sigue siendo una opción válida—, las referencias no escritas que circulan entre familias aragonesas sitúan la horquilla entre los 50 y los 150 euros dependiendo del vínculo. Los abuelos y padrinos suelen moverse en la parte alta, los amigos de los padres rondan los 50-80 euros y los compañeros de colegio, cuando acuden con sus familias, aportan entre 30 y 50 euros. Son cifras orientativas, no normas grabadas en piedra.

El aviso contra las comuniones "hipotecadas"

La intervención de la experta incluyó un tirón de orejas a quienes convierten la comunión en un evento desproporcionado. "Es un despropósito. No tiene sentido que para una celebración de un niño las personas tengan que pedir una hipoteca", dijo sin rodeos. Un mensaje que conecta con una preocupación creciente: el gasto medio en comuniones no ha dejado de subir en los últimos años. Según datos del sector de la hostelería, el coste medio de una comunión en España ronda ya los 3.000 euros, aunque en ciudades como Zaragoza puede superar los 4.000 si se incluyen traje, restaurante, reportaje fotográfico, tarta personalizada y detalles para los invitados.

En las tres provincias aragonesas la presión social en torno a estos eventos se nota con intensidad. Teruel y Huesca, con comunidades más pequeñas donde todo el mundo se conoce, añaden un componente de "qué dirán" que a menudo infla los presupuestos. Y en Zaragoza, la oferta de salones de celebraciones y restaurantes especializados en comuniones —desde el centro hasta la ribera del Ebro, pasando por opciones en barrios como Casablanca o La Almozara— facilita organizar eventos a lo grande, pero también encarece la factura.

Qué dice Hacienda sobre los regalos en comuniones

Un aspecto que muchas familias desconocen es el fiscal. Hacienda tiene potestad para vigilar los regalos en efectivo que se entregan en comuniones, bautizos y bodas. Los regalos en metálico tributan por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, aunque en la práctica la Agencia Tributaria solo suele actuar cuando detecta movimientos bancarios elevados o ingresos en cuenta que no se corresponden con la actividad económica del titular. En Aragón, la bonificación autonómica en donaciones entre familiares directos reduce el impacto fiscal, pero conviene tenerlo presente si las cantidades son altas.

De vuelta al terreno práctico, el consejo de Gómez y Verdú se resume en una idea sencilla: piensa en el niño, no en el sobre. Un libro especial, una experiencia —como una entrada a un parque temático o un curso de algo que le apasione—, una joya con valor sentimental o incluso una hucha de oro pueden ser opciones que marquen la diferencia frente al billete olvidado en un cajón al día siguiente.

Con los domingos de mayo ya copados de celebraciones en iglesias y restaurantes de toda la comunidad, miles de familias aragonesas afrontan estas semanas el mismo dilema. Al menos, las palabras de esta experta ofrecen una guía útil para quienes buscan acertar sin dejarse el bolsillo.

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