Lo que estará prohibido en una despedida de soltero en Zaragoza a partir de julio y tendrá multa de 3.000 euros
Si tienes previsto venir a Zaragoza de despedida de soltero este verano, conviene que leas esto antes de hacer la maleta.
El Ayuntamiento de la ciudad tiene previsto aprobar antes de julio una nueva Ordenanza Cívica y de Convivencia Ciudadana que cambia las reglas del juego para este tipo de celebraciones en la vía pública.
Disfraces con formas sexuales, cánticos, megáfonos y botellón pueden acarrear multas de entre 50 y 3.000 euros. Lo ha confirmado la alcaldesa Natalia Chueca, que quiere la norma aprobada "lo antes posible".
Los disfraces sexuales, directamente prohibidos
El punto que más revuelo ha generado es claro: la nueva ordenanza tipifica como infracción grave el uso de "elementos, ropa o complementos que representen los genitales del ser humano, muñecos o elementos de carácter sexual" en espacios públicos cuando puedan resultar molestos para los vecinos. La multa por esta conducta oscila entre los 750 y los 1.500 euros.
Es la práctica más extendida en las despedidas de soltero: el grupo llega al centro con algún disfraz o complemento de contenido explícito, recorre bares del Tubo o del casco histórico, y hasta ahora nadie podía hacer gran cosa. A partir de julio, los agentes municipales tendrán base legal para sancionar esa escena directamente.
La ordenanza no prohíbe las despedidas como tal. Lo que persigue son las conductas concretas que generan conflicto con el vecindario y con otros usuarios del espacio público. La diferencia es importante: una despedida discreta y sin alboroto no tiene ningún problema. El problema llega cuando el grupo convierte la calle en un escenario.
El ruido y el jaleo también tendrán precio
Otro de los frentes que afecta directamente a este tipo de celebraciones es el del ruido. Los cantos, gritos, silbidos y el uso de altavoces sin autorización que generen molestias en la vía pública se considerarán infracción leve, con multas de entre 50 y 750 euros. Hasta ahí, nada extraordinario.
Lo que sí es nuevo —y relevante— es que si ese mismo comportamiento se produce en el contexto de una despedida de soltero, la categoría sube automáticamente a infracción grave. La sanción pasa entonces a moverse entre los 750 y los 1.500 euros. El contexto de la celebración agrava la conducta.
No es lo mismo un grupo de amigos que canta en la calle que un grupo con banda, megáfono y disfraces recorriendo el paseo de la Independencia a las dos de la mañana.
El uso de altavoces sin autorización municipal, práctica habitual en despedidas que salen de los locales y continúan en la calle, también queda expresamente recogido como conducta sancionable.
Botellón y eventos no autorizados, hasta 3.000 euros
El botellón vinculado a estas celebraciones tiene su propio régimen. Las multas por consumo de alcohol en la vía pública pueden llegar a los 1.500 euros, y si el grupo organiza un evento no autorizado que genere una concentración importante de personas, la sanción puede alcanzar los 3.000 euros. Una cifra que convierte una noche de juerga mal planificada en un problema económico serio para los organizadores.
Los empresarios de hostelería del centro de Zaragoza llevan tiempo pidiendo al Ayuntamiento más herramientas para gestionar este tipo de grupos. La reactivación del turismo de despedidas en zonas como el Tubo, la plaza del Pilar o los alrededores de la calle Alfonso había generado fricciones crecientes con vecinos y con otros clientes. La nueva ordenanza responde, al menos en parte, a esa demanda.
Qué más cambia en Zaragoza a partir de julio
Las despedidas de soltero son el punto más visible, pero la ordenanza recoge un total de 47 conductas sancionables que afectan a la vida cotidiana de cualquier persona en Zaragoza, sea residente o visitante.
Pasear sin camiseta por la ciudad —algo habitual en los meses de calor en zonas turísticas del centro— podrá ser sancionado con multas de entre 50 y 750 euros.
Arrancar flores de parques y jardines públicos, colocar carteles en espacios no autorizados o usar altavoces sin permiso también entran en la lista. La mendicidad coercitiva, los insultos en la vía pública y los servicios sexuales retribuidos en espacios públicos quedan igualmente regulados.
El texto parte de una premisa que el propio consistorio reconoce como exigente: "la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento". Eso obliga al Ayuntamiento a hacer un esfuerzo serio de divulgación antes de que la norma entre en vigor. Quien llegue a Zaragoza en julio sin conocer las nuevas reglas podría encontrarse con una sanción que no esperaba.
Cuándo se aprueba y qué viene ahora
La ordenanza deberá pasar por el pleno municipal antes de entrar en vigor. Natalia Chueca ha dejado claro que el objetivo es aprobarlo "lo antes posible" y que el plazo apunta a julio.
El proceso de tramitación pública ya está en marcha: el Ayuntamiento abrió una consulta previa en enero para recoger aportaciones de vecinos y entidades sociales, y el texto resultante es el que ahora está sobre la mesa.
La nueva norma unifica en un solo documento conductas que hasta ahora estaban repartidas en distintas ordenanzas sectoriales, y cubre el vacío que dejó la derogación de la antigua ordenanza de 2008. Zaragoza quiere ser, según las palabras de su alcaldesa, una ciudad "más cívica, limpia y segura". Y a partir de este verano, esa aspiración vendrá acompañada de multas.
