La nueva flota de limpieza de FCC Zaragoza: más vehículos eléctricos y gas, menos ruido y emisiones

El operativo, activo desde comienzos de año y con horizonte en junio, convive con la renovación tecnológica de la flota.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto en marcha una nueva ronda de limpiezas intensivas en todos los distritos y barrios de la ciudad, dentro del contrato de limpieza viaria y recogida de residuos adjudicado a FCC Medio Ambiente. El operativo, activo desde comienzos de año y con horizonte en junio, convive con la renovación tecnológica de la flota, verdadero motor del salto en calidad del servicio: más vehículos eléctricos y de gas natural comprimido (GNC), nueva gasinera y puntos de recarga para ganar eficiencia, reducir emisiones y disminuir el ruido en las calles.

El plan de choque prevé dos limpiezas profundas por barrio al año, además del mantenimiento ordinario (eliminación de pintadas, retirada de chicles y baldeos periódicos). Para ello, ya operan cinco equipos especializados con un total de 15 operarios, que han iniciado sus trabajos en el Casco Histórico y continuarán por Centro, Delicias, Universidad, San José, Las Fuentes, La Almozara, Valdefierro, Oliver, ACTUR y el resto de distritos. La sistemática es clara: intervención intensiva, seguimiento y vuelta programada, apoyadas ahora por maquinaria más limpia y silenciosa.

Según datos ofrecidos por FCC, más del 80% de los 327 vehículos previstos en la contrata ya están operativos: el 33% son 100% eléctricos, el 53% cuentan con etiqueta ECO por propulsarse con GNC y el 14% restante mantiene motorización diésel para usos específicos.

Este mix tecnológico no es casual. Los eléctricos se destinan a tareas de proximidad —barredoras compactas, hidrolimpiadoras, vehículos auxiliares— donde el bajo nivel sonoro y la ausencia de emisiones locales marcan la diferencia, sobre todo en horarios de madrugada o primera hora.

Los GNC, por su parte, permiten cubrir rutas más largas (recogida de contenedores, baldeos de amplio radio) con menores emisiones de NOx y partículas, además de una reducción perceptible del ruido frente a los diésel tradicionales. La gasinera propia y la red de recarga garantizan autonomía y estabilidad operativa, un aspecto crítico en campañas intensivas como la que ahora se desarrolla.

Comentarios