Objetivo limpiar las pintadas que hay en las calles de Zaragoza: así actúa FCC
Zaragoza ha endurecido su lucha contra las pintadas vandálicas, los vertidos incontrolados y el abandono de residuos en la vía pública. Desde la entrada en vigor de la nueva Ordenanza de Limpieza Viaria y Gestión de Residuos Domésticos, en junio de 2023, FCC -junto al Ayuntamiento de Zaragoza- ha activado un dispositivo específico de control y respuesta rápida, además de campañas intensivas de limpieza por barrios.
Guerra declarada a las pintadas
La ordenanza es clara: queda prohibida cualquier pintada, grafiti, inscripción o colocación de pegatinas tanto en espacios públicos como en elementos privados visibles desde la calle. Esto incluye fachadas, persianas comerciales, mobiliario urbano, muros, estatuas, esculturas, monumentos y hasta el arbolado urbano. El objetivo es doble: preservar el patrimonio y evitar que la degradación visual se extienda.
Para hacer frente a este problema, Zaragoza cuenta con un dispositivo reforzado. FCC Medio Ambiente, concesionaria del servicio municipal, dispone actualmente de 14 equipos especializados en limpieza de pintadas, que trabajan todos los días en distintos puntos de la ciudad. Cada uno de estos equipos atiende una media de siete avisos diarios, lo que supone alrededor de 100 intervenciones al día y más de 30.000 actuaciones al año.
En estas intervenciones se emplean técnicas de decapado, agua a presión caliente y productos específicos que permiten eliminar la pintura minimizando el daño al soporte original. La prioridad son los puntos más visibles y las zonas más castigadas, como ejes comerciales, pasos peatonales, equipamientos públicos y cascos históricos de los distritos.
Colillas al suelo: tolerancia cero
La ordenanza también prohíbe tirar colillas al suelo. El Ayuntamiento recuerda que las colillas no solo ensucian, sino que son altamente contaminantes y tardan años en degradarse. Representan casi la mitad de los residuos que se recogen en la vía pública.
Para atajar este hábito incívico, se han instalado nuevas papeleras equipadas con cenicero superior. La idea es sencilla: facilitar que los fumadores apaguen ahí los cigarrillos en lugar de arrojarlos al pavimento, al alcorque o a las bocas de alcantarillado. Estas papeleras, distribuidas por toda la ciudad, forman parte del plan municipal de microlimpieza y de reducción de vertido de basura difusa.
Limpiezas intensivas por barrios
Además de la limpieza ordinaria diaria, el Ayuntamiento ha puesto en marcha este año un programa de limpiezas intensivas por distritos y barrios, que se realiza dos veces al año, una por semestre. Estas intervenciones refuerzan el servicio habitual con un enfoque “a fondo”: retirada masiva de pintadas, eliminación de chicles adheridos al pavimento, baldeos a presión de aceras y calzadas, reposición de papeleras dañadas y repaso de las zonas donde se acumulan residuos.
Para estas campañas se organizan cinco equipos específicos, con un total de 15 operarios y maquinaria dedicada. El dispositivo va rotando por toda la ciudad, cubriendo sucesivamente Casco Histórico, Centro, Delicias, Universidad, San José, Las Fuentes, Almozara, Valdefierro, Oliver, Actur y el resto de barrios urbanos.
El consistorio subraya que estos trabajos no sustituyen el servicio diario, sino que lo complementan allí donde la suciedad visual se cronifica.
Información… y sanciones
Al mismo tiempo, el Ayuntamiento ha lanzado una campaña informativa para recordar a los vecinos sus obligaciones en materia de limpieza. Entre los mensajes clave: no se pueden dejar bolsas, muebles o enseres fuera de los contenedores. Para deshacerse de voluminosos, el ciudadano dispone de varias alternativas: los puntos limpios y la recogida gratuita a través del teléfono municipal 010.
La ordenanza incluye un régimen sancionador que contempla multas de hasta 3.000 euros para las infracciones graves, como el vertido incontrolado de residuos o el deterioro deliberado del espacio público. El mensaje municipal es contundente: Zaragoza quiere una ciudad más limpia y cuidada… y va a exigir corresponsabilidad ciudadana para conseguirlo.



