El futuro de las oficinas: de espacios operativos a hubs de cultura y talento
HOY ARAGÓN acogió una mesa de debate con representantes de CBRE, Torres Oficinas, Adecco y Megablok para reflexionar sobre cómo han cambiado los espacios de trabajo y qué papel juegan en un escenario donde el teletrabajo y los modelos híbridos ya forman parte de la normalidad empresarial.
Para Herminia Lombarte, directora de Adecco en Aragón, la oficina debe dejar de ser un lugar meramente funcional para convertirse en “un centro de conexión entre talento y cultura corporativa”. Según explicó, estos espacios tienen que servir para fomentar dinámicas de innovación, colaboración estratégica y programas de mentoría. Además, recalcó que “ir a trabajar a un sitio apetecible es una palanca de atracción”.
En la misma línea, Lola Hernández, responsable de Business Development en CBRE, señaló que la oficina ya no se concibe como un sitio de operativa diaria, sino como “un hub estratégico en el que el bienestar del empleado es prioritario”. Hernández apuntó que el mentoring y el desarrollo profesional “no es posible sin un espacio físico”.
DEL TELETRABAJO AL REDISEÑO DE LOS ESPACIOS
El gerente de Torres Oficinas, Ángel Torres, recordó que la pandemia marcó un antes y un después en la forma de trabajar, demostrando que muchas tareas podían hacerse en remoto gracias a la digitalización. Sin embargo, añadió que esta dinámica de trabajo también ha demostrado "cómo un lugar de encuentro común para las organizaciones es imprescindible para conseguir comunicación trasversal entre departamentos".
Por su parte, Juan Valle, director comercial de Megablok, lo resumió de forma contundente: “No dejamos de ser seres sociales, necesitamos contacto". Valle también recalca que en Megablok la mayoría tienen que ir a la oficina "por el engagement y la cultura de la empresa, así también pueden ver cómo la empresa se va desarrollando mes a mes".
En CBRE no solo hay opción a teletrabajo sino que los espacios de trabajo no son fijos, que es otra de las tendencias que se están implantando en muchas empresas. Ahora los puestos son "calientes" y solo puede acceder quien lo reserva previamente. "Esta es en ocasiones una barrera porque a la gente le gusta tener su sitio con sus cosas", coinciden CBRE y Adecco. Lola Hernández añade que esta distribución de espacios menos estrictos "ayuda mucho al trabajo colaborativo".
El hecho de que las empresas tengan cada vez modelos de trabajo más colaborativos hace que haya cada vez más salas que se configuran como espacios flexibles. "Incluso el office se convierte en una sala de reuniones porque es un espacio de trabajo más", añade Lola Hernández.
NUEVOS MOTIVOS PARA IR A LA OFICINA
Los ponentes coincidieron en que las razones que llevan hoy a los profesionales a acudir a la oficina ya no son las mismas que antes. Más allá del puesto de trabajo, ahora pesan factores como la colaboración, la mentoría o la comunidad. Torres destacó que hoy en día se sale de cánones de trabajo convencionales hacia nuevas tendencias como los office, zonas polivalentes o zonas de descanso para que las personas "se sientan como en casa".
De esta manera "los espacios de trabajo se convierten en un punto de atracción y retención del talento que permiten una comunicación más informal y cercana que redunda en organizaciones más productivas y rentables a largo plazo". Hernández subrayó el valor simbólico de unas instalaciones renovadas: “Generan orgullo de pertenencia y refuerzan la marca empleadora”.
La ergonomía, la iluminación natural o la reducción del ruido son, según Lola Hernández, factores que aumentan la productividad. En este aspecto, al crear más espacios abiertos se ha generado una nueva necesidad, espacios en los que poder estar en silencio y concentrarse o tener una llamada privada. "Nos formamos e informamos en tendencia y ahora hay productos que derivan de problemas de las nuevas metódicas, como las cabinas insonorizadas", añade Torres.
Desde el punto de vista del equipamiento, Juan Valle apuntó que “los materiales existen, pero las empresas deben tener claro que invertir en ello es estratégico”, y recordó que hoy en día “es el trabajador quien elige a la empresa, y no al revés”, por lo que es importante contar con un lugar de trabajo a la altura de las expectativas.
INNOVACIÓN Y TECNOLOGÍA COMO ALIADAS
La inteligencia artificial, la domótica o las herramientas de colaboración virtual aparecen como facilitadores del nuevo modelo. Hernández puso el acento en “la automatización de la iluminación o la climatización para que el espacio esté listo al llegar”, mientras que Lombarte destacó el valor de la IA para anticipar necesidades y evitar que las oficinas “queden obsoletas en poco tiempo” y otras herramientas como la colaboración virtual para "eliminar brechas entre los que están en la oficina y los que están teletrabajando".
Juan Valle advirtió, no obstante, de que la tecnología debe integrarse en la cultura empresarial: “No sirve de nada tener smart lockers o chatbots si no existe una estrategia clara de inversión y de uso”. En este caso, Megablock cuenta con taquillas inteligentes que pueden llegar a dar mucha información sobre lo que pasa en la oficina a través del cloud.
Por otro lado, Torres aún tiene un negocio muy centrado en el trato cercano con el cliente y en un showroom de más de 700 metros cuadrados en el centro de Zaragoza en el que poder enseñar el producto porque, a su parecer, "la IA está lejos de percibir y sentir las necesidades del cliente".
Más allá del diseño interior, la transformación también impacta en el mercado inmobiliario. Hernández subrayó la necesidad de “buscar el equilibrio entre oficina perfecta, inversión, espacio y retención”. "En CBRE establecemos una estrategia global a largo plazo y ponemos el foco, no en las necesidades actuales sino en las futuras, y orientamos a establecer dónde hacer la inversiones y en qué orden para que la rentabilidad sea mayor", apuntó.
En Zaragoza se da en la actualidad un gran problema que es que hay mucha demanda pero pocos edificios que respondan a las necesidades que buscan las empresas. Una de las causas es que hay “muchos edificios obsoletos y sus propietarios no están dispuestos a hacer reformas”.
Torres añadió que algunas compañías “se ven obligadas a buscar ubicaciones fuera de la ciudad” ante la falta de opciones adecuadas, mientras que los retrasos administrativos complican todavía más la disponibilidad de nuevas superficies.
La realidad es que las oficinas ya no son un simple lugar donde trabajar, sino que se han convertidos en espacios estratégicos para impulsar cultura, colaboración y bienestar empresarial.