El sofá cama se reinventa: así está revolucionando el mobiliario en segundas residencias y pisos turísticos
Cada vez más aragoneses optan por sofás cama como solución práctica para ganar espacio sin renunciar al confort. Tapigrama, una empresa con fábrica propia en Cadrete, ofrece modelos adaptados a hogares pequeños, apartamentos turísticos o viviendas vacacionales con alta rotación de huéspedes.
Durante años, el sofá cama fue considerado un mueble de emergencia, útil pero incómodo. Sin embargo, esa imagen ha quedado atrás. Hoy es una de las piezas más versátiles del hogar, especialmente en contextos donde cada metro cuadrado cuenta, como en viviendas pequeñas, alojamientos turísticos o segundas residencias.
Según apuntan desde la empresa aragonesa Tapigrama Sofás, con sede en Cadrete (Zaragoza), ha habido un repunte significativo en la demanda de este tipo de producto, sobre todo entre quienes gestionan pisos vacacionales, alquilan en plataformas como Airbnb o tienen una casa en la montaña o en la costa donde necesitan optimizar el espacio sin renunciar a la comodidad.
COMODIDAD, DISEÑO Y FUNCIONALIDAD EN UN SOLO MUEBLE
“La mayoría de clientes buscan un sofá cama que sea bonito, cómodo y fácil de manejar. Ya no vale con que se abra; tiene que integrarse en la decoración y servir para dormir de verdad”, explican desde Tapigrama. Por eso, han apostado por modelos con sistemas de apertura italianos, colchones de gran grosor y diseños modernos que no parecen sofás cama a simple vista.
Esta evolución responde a una necesidad concreta: alojar a más personas sin añadir camas convencionales, que ocupan demasiado. En segundas residencias, por ejemplo, el sofá cama permite transformar el salón en dormitorio en segundos, mientras que en apartamentos turísticos se convierte en una solución clave para multiplicar la capacidad sin sacrificar el diseño.
MODELOS PARA CADA NECESIDAD: DE LA LITERA AL FONDO 82
Uno de los modelos más llamativos es el sofá cama convertible en litera, ideal para habitaciones compartidas o viviendas con niños. En un solo mueble se obtienen dos camas superpuestas con apertura segura, sin invadir más espacio del necesario.
Otra opción cada vez más demandada es el sofá cama con apertura italiana fondo 82, que permite instalar una cama cómoda incluso en salones estrechos o pasillos amplios. “Hay gente que quiere poner un sofá cama en una segunda residencia que apenas tiene tres metros de ancho, y este modelo lo permite sin perder calidad de sueño”, indican desde la marca.
NO TODOS LOS SOFÁS CAMA SON IGUALES
La clave está en elegir bien según el uso. Para uso diario, el sofá cama italiano es el más recomendable: cómodo, resistente y con apertura rápida. Para alquiler turístico o segundas residencias con visitas esporádicas, opciones como el clic clac o el sofá cama deslizante cumplen perfectamente con su función, además de tener un precio más ajustado. Por último, para hogares con niños, las literas o modelos con almacenamiento adicional son una excelente forma de aprovechar el espacio.
PRODUCCIÓN LOCAL Y ENTREGA A DOMICILIO
Casi la totalidad de los sofás cama que se venden en Tapigrama se fabrican en Zaragoza, y se entregan en un radio de hasta 300 kilómetros desde su fábrica en Cadrete, lo que permite cubrir todo Aragón y comunidades vecinas como Navarra, La Rioja, Soria, País Vasco y Cataluña.
“La inmensa mayoría de las entregas las realizamos sin coste adicional. Queremos que el cliente no solo elija el sofá ideal, sino que lo reciba con todas las garantías”, subrayan desde la empresa.
El auge del teletrabajo, los cambios en la vivienda urbana y el crecimiento del alquiler vacacional han hecho que el sofá cama pase de ser un recurso a una decisión estratégica. Más que un simple mueble, se ha convertido en un elemento clave para quienes quieren versatilidad, confort y diseño en un mismo espacio.
¿Quieres conocer las opciones que mejor se adaptan a tu vivienda? Puedes visitar la fábrica de Tapigrama en Cadrete (Zaragoza) o cualquiera de sus doce exposiciones repartidas por Aragón, La Rioja o Navarra.