¿Qué hacer si se estropean los motores de un sofá relax? Estos son los consejos de Tapigrama
Los sofás que incorporan algún tipo de mecanismo relax tienen cada vez más demanda y, según los expertos de Tapigrama, cada vez son más los clientes que optan por esta opción para sus viviendas. "Si el uso es el apropiado, las incidencias son insignificantes, pero nunca estamos exentos de alguna avería mecánica, eléctrica o de conectividad", señalan desde Tapigrama, fabricante de sofás a medida.
En cualquier caso, la mayoría de las pequeñas averías son fáciles de reparar para los técnicos e incluso, en algunos casos, también puede serlo para cualquier miembro de la familia habilidoso. Para ayudarles en esta tarea, desde Tapigrama dan una serie de consejos.
El primero es elegir bien dónde comprar este tipo de sofás relax. "Hay que valorar dónde se compra. quién lo fabrica y quién da la garantía o si hay garantía de repuestos y quién lo repara en caso de rotura", explican desde Taprigrama. Estos puntos, dicen los expertos, son importantes porque, en ocasiones, comprar un sofá relax más económico puede suponer que no tenga garantías en caso de rotura del motor.
"Si la oferta económica fuese lo suficientemente suculenta para no dejarla pasar de largo, podemos arriesgarnos, pero deberíamos asegurarnos que los mecanismos seguirán teniendo repuestos en un futuro, así conocer el nombre del fabricante para contactar directamente en caso de encontrar una empresa reparadora y, sobre todo, hay que contar que las empresas reparadoras tienen una tarifa para sofás adquiridos directamente con ellos y otro muy diferente para los sofás adquiridos en otros establecimientos", detallan.
Por todos estos motivos, desde Taprigrama aconsejan comprar sofás a un fabricante, para garantizar tener siempre recambios y poder contar con una solución rápida y económica ante cualquier incidente con el motor del sofá relax.
QUÉ HACER EN CASO DE ROTURA DE MOTOR
Si el usuario detecta que ha fallado el motor del sofá relax lo primero que debe hacer es comprobar que llega corriente al enchufe donde está conectado el mecanismo. Una vez descartado este problema, habrá que comprobar el resto de posibles causas: que el transformador de corriente haya dejado de funcionar, que se haya pelado o arrancado algún cable, que la botonera o el mando no reciban energía del motor, que alguna barra del mecanismo de acero se haya roto por la soldadura o que la fuerza del motor haya doblado alguna pieza del mecanismo.
"Aunque las posibles averías enumeradas son muchas, el usuario no debe alarmarse ya que las incidencias en los sofás relax suelen ser mínimas", tranquilizan desde Tapigrama.

