Cómo evitar el "consumo fantasma" y ahorrar más de 200 euros al año en electricidad
El simple gesto de apagar una regleta antes de acostarse puede convertirse en una de las fórmulas más eficaces para reducir la factura de la luz en los hogares españoles. Apenas lleva unos segundos y no exige reformas, conocimientos técnicos ni grandes inversiones, pero si no se hace, su impacto económico puede superar los 200 euros al año.
La clave se centra en combatir el llamado “consumo fantasma”, una energía que muchos aparatos continúan utilizando, aunque aparentemente estén apagados. Con los datos que aporta el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), se puede saber que el consumo medio anual de electricidad en una vivienda española ronda los 3.487 kWh.
De dicha cifra, cerca de 300 kWh corresponden a dispositivos que permanecen enchufados en modo espera o stand by. Esto supone entre un 7% y un 11% del gasto energético doméstico total. Si se cogen estos datos y se trasladan a la factura de la luz, este consumo silencioso representa entre 150 y 250 euros anuales que desaparecen sin que los usuarios estén utilizando realmente esos aparatos.
Los aparatos que más gastan en reposo
El fenómeno se produce porque muchos electrodomésticos y dispositivos electrónicos continúan demandando electricidad mientras permanecen conectados a la red, incluso cuando parecen apagados. Estudios de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sitúan a las impresoras entre los aparatos que más energía desperdician en reposo, generando un gasto de hasta 52,6 kWh al año.
Por otro lado, también destacan los routers WiFi y las cadenas de música, con un gasto de 35 kWh anuales cada uno. A estos dispositivos se suman videoconsolas, televisores, descodificadores, microondas con reloj digital y cargadores enchufados de forma permanente.
Además, las calderas de gas pueden consumir hasta 27 kWh al año en modo espera, mientras que los asistentes virtuales alcanzan los 26 kWh y los robots aspiradores rondan los 23 kWh anuales. Al mismo tiempo, los ordenadores de sobremesa pueden representar por sí solos hasta un 8% del consumo energético total de los electrodomésticos del hogar.
La solución a este problema es instalar regletas con interruptores en las zonas donde se concentran varios dispositivos eléctricos, además de apagarlas cuando ya no se estén utilizando. Las regletas antistand-by son una herramienta eficaz, ya que detectan cuándo un aparato entra en reposo para apagar la corriente.

