‘El pueblo perdido’ que tiene un templo y el pantano más antiguo de Europa
En la tranquila comarca de L'Alcoià, dentro de la provincia de Alicante, se oculta un tesoro histórico que atraviesa los siglos: el pantano de Tibi. Este enclave, que ostenta el título del pantano en funcionamiento más antiguo de Europa, es un testimonio vivo de la ingeniería de la época y un rincón que ha resistido el paso del tiempo desde su construcción en el año 1594 por orden de Felipe II.
El majestuoso sistema con forma de arco, una hazaña impensable para su época, impulsa el agua hacia los laterales de la montaña, mostrando la destreza y visión de los constructores bajo la supervisión del equipo de los Austrias. Aunque no ha permanecido inalterable, ya que a finales del siglo XVII sufrió daños que fueron reparados en 1736 bajo la dirección de Pedro Moreau, quien diseñó un plan para restaurar la presa en dos años.
En el proceso de restauración, se incorporó una sección superior inclinada hacia el flujo del agua, una medida estratégica para facilitar el paso en caso de crecida. En el año 1941, se excavó un nuevo túnel de desagüe en la roca, marcando otro hito en la evolución de esta maravilla de la ingeniería hidráulica.
Este lugar, declarado Bien de Interés Cultural, alberga más que la estructura del pantano. En las colinas de los cerros de Cresta y Mos del Bou, se encuentra la casa del responsable de la presa, acompañada por una pequeña capilla cuya entrada está adornada con un escudo real que data del año 1795, durante el reinado de Carlos IV.
Aunque la residencia está en desuso, tanto el pantano como el edificio pueden ser explorados desde afuera a través de las rutas de senderismo disponibles. Entre ellas, destaca una popular de tres kilómetros de longitud y 100 metros de desnivel. Para llegar, se pueden seguir las indicaciones una vez se llega al municipio de Tibi o las señales de BIC en la carretera asfaltada cercana a la gasolinera del Maigmó, según sugiere la página de turismo de la Generalitat.