La piscina natural pegada a Aragón que parece del Caribe y es un paraiso
Este embalse, a una hora de Zaragoza, es una de las piscinas naturales más bonitas de España y un refugio ideal para el baño, el deporte y el turismo en verano.
A poco más de una hora en coche desde Zaragoza, el embalse de Alloz se presenta como una de las mejores alternativas al mar en el interior del país. Situado entre los municipios navarros de Lerate y Alloz, este pantano de aguas turquesas es uno de los más visitados del norte peninsular durante los meses de verano y ha sido destacado recientemente por la revista Viajar como la piscina natural más bonita de Navarra en 2025.
UN ESPACIO NATURAL DE ALTO VALOR PAISAJÍSTICO
Ubicado en la Merindad de Estella, el embalse de Alloz fue construido en 1930 sobre el cauce del río Salado con fines hidroeléctricos, de abastecimiento y riego. Su capacidad alcanza los 66 hectómetros cúbicos y sus aguas, de un llamativo color esmeralda, invitan al baño y a la práctica de deportes náuticos como la vela, el paddle surf o el piragüismo. Su origen artificial no le resta belleza: rodeado de colinas suaves, campos de cultivo y zonas boscosas, el paisaje recuerda por momentos al de lagos alpinos.
El embalse cuenta con zonas de baño acondicionadas, áreas recreativas, merenderos y campings próximos. Lerate, en particular, se ha convertido en un centro neurálgico del ocio veraniego, gracias a la presencia del Club Náutico El Pantano, que ofrece alquiler de embarcaciones sin motor y cursos para todas las edades. Además, hay zonas de acceso libre con servicios como aparcamiento, duchas y aseos.
UNA ALTERNATIVA A LA COSTA EN PLENO CORAZÓN DEL INTERIOR
El embalse de Alloz se ha consolidado como una opción preferente para quienes buscan refrescarse en plena naturaleza sin necesidad de desplazarse hasta el litoral. Navarra, sin salida al mar, encuentra en este pantano un recurso natural que combina agua, entorno rural y turismo activo. Su localización, a medio camino entre Pamplona y la frontera con Aragón, lo convierte también en un destino habitual para visitantes aragoneses.
Durante el verano, el Gobierno de Navarra refuerza el control de calidad de las aguas y la seguridad en las zonas de baño, y los ayuntamientos de la zona organizan actividades culturales, rutas senderistas y eventos deportivos, fomentando así un turismo sostenible y de cercanía.
Además de su uso recreativo, el embalse de Alloz forma parte del sistema de abastecimiento del Canal de Navarra, lo que lo convierte también en una infraestructura estratégica para la región. La compatibilidad entre los usos agrícolas, energéticos y turísticos ha sido clave para su mantenimiento y desarrollo.
Naturaleza, deporte, agua y tranquilidad: el embalse de Alloz se presenta como una de las mejores piscinas naturales del norte del país y una alternativa perfecta al turismo de playa. Rodeado de historia, como la que encierra la cercana monasterio de Iranzu, y con opciones de alojamiento rural en pueblos con encanto como Abárzuza o Estella, este enclave navarro reafirma el valor de las zonas de baño interiores en un país con más de 7.900 kilómetros de costa, pero también con un sinfín de paraísos tierra adentro.

