El pueblo de Alicante donde los aragoneses cada vez van más de veraneo

Calas de aguas turquesas, muy tranquilo y un casco histórico con alma medieval
El pueblo de Alicante donde los aragoneses cada vez van más de veraneo
El pueblo de Alicante donde los aragoneses cada vez van más de veraneo

Aprovechando la ola de calor que viene a Aragón, muchos son los zaragozanos que empiezan a buscar un plan alternativo y hacer una escapada a la costa. Entre los destinos más visitados por los aragoneses en verano, como La Pineda, Salou o Torredembarra, hay un secreto a voces cada vez más popular en la costa alicantina. Se trata del precioso municipio de Benissa, un pueblo marinero con historia, calas de postal y un ambiente diez perfecto para una escapada veraniega. 

PLAYAS DE BENISSA

Benissa no presume de largas playas abarrotadas, sino de calas íntimas y de belleza virgen. Con apenas cuatro kilómetros de costa, esconde pequeños paraísos que combinan rocas, vegetación mediterránea y aguas cristalinas.

Entre las más destacadas está La Fustera, una playa de arena fina y ambiente familiar, con todos los servicios necesarios para pasar un día de playa. No muy lejos, la Cala Pinets ofrece una experiencia más salvaje y natural, ideal para quienes buscan una escapada silenciosa y cercana a la naturaleza. Desde aquí se puede caminar hasta la zona de Mar Morta i Roques Negres, conocida por sus paisajes rocosos que parecen sacados de otro planeta.

También sobresale la Playa del l’Advocat, protegida del oleaje y flanqueada por el acantilado del Cantalar, que culmina en la Punta Fosca. Es perfecta para familias y parejas que quieren disfrutar de un entorno paradisíaco sin las aglomeraciones del verano. Para quienes buscan rincones aún más escondidos, la Cala Llobella y la Cala Baladrar ofrecen entornos casi secretos, donde el mar se funde con la vegetación y el sonido de las olas es el único acompañante.

Cala Fustera y Cala  Pinets en Benissa
Cala Fustera y Cala Pinets en Benissa

QUÉ VER Y QUÉ HACER EN BENISSA

Más allá de la costa y de las calas recónditas que ofrece este municipio, Benissa también ofrece un patrimonio histórico y cultural muy interesante. Su casco antiguo conserva un aire medieval, con calles empedradas, casas blasonadas y monumentos con siglos de historia. Entre los imprescindibles están el antiguo Hospital Municipal (hoy Ayuntamiento) y la Casa Museo Abargues, un palacete del siglo XVIII que transporta al visitante a otra época.

Además, para los más curiosos está el Paseo Ecológico, una ruta sencilla pero espectacular que bordea los acantilados, permite conocer las calas desde otro ángulo, mientras se respira la brisa marina. Y si lo que se busca es montaña, la ruta de la Font de Bèrnia ofrece una caminata con vistas inigualables de la comarca.

Los amantes del deporte pueden completar la jornada en el Club de Golf Ifach, con un campo de juego rodeado de paisajes que invitan al relax.

DÓNDE COMER EN BENISSA

Como todo buen destino de playa, Benissa tiene restaurantes locales que marcan la diferencia y hacen que la escapada se convierta en un sobresaliente. Ejemplo de ello es el restaurante Cuina de Dos, siendo uno de los mejor valorados de la isla, con una carta creativa que reinterpreta sabores tradicionales: tataki de atún sobre cebolla confitada, croquetas de berenjena y morcilla, costilla a baja temperatura con miel...

Otra parada imprescindible es Casa Cantó, un clásico con más de 600 reseñas que combina cocina de mercado con producto autóctono. Para quienes busquen algo distinto, Casa Bernardi ofrece cocina italiana en una amplia terraza con vistas al mar. 

CÓMO LLEGAR A BENISSA DESDE ARAGÓN 

Desde Zaragoza, el viaje en coche ronda las 4 horas por la A-23 y la AP-7. Sin embargo, desde Teruel, el trayecto se reduce a escasas 2 horas y media, también por la A-23 y AP-7. 

Otra opción es el tren hasta Alicante o Valencia, y desde allí continuar en coche o autobús hasta Benissa, aunque lo más recomendable es siempre viajar en coche para visitar ciertas calas o pueblos de costa cercanos. 

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