El diminuto pueblo cerca de Aragón con 4 calles que parece sacado de la Edad Media

Orson Welles rodó una película y aún conserva su esencia medieval intacta
El diminuto pueblo cerca de Aragón con 4 calles que parece sacado de la Edad Media
El diminuto pueblo cerca de Aragón con 4 calles que parece sacado de la Edad Media

Caminar por Calatañazor, en la provincia de Soria y a poco más de dos horas de Aragón, es como abrir una puerta al pasado sin saber muy bien si estás dentro de una novela histórica o de una película medieval.

Sus empedradas calles y casas de piedra parecen resistirse al paso del tiempo, regalando al visitante una experiencia que va más allá del turismo, es una inmersión total en otra época. Tan auténtico es su ambiente que incluso el legendario Orson Welles lo eligió como escenario cinematográfico, y no es difícil entender por qué.

CUATRO CALLES ESCENARIO DE CINE Y SIGLOS DE HISTORIA

Fue en 1965 cuando Orson Welles se fijó en este rincón soriano para recrear una simbólica ciudad de Londres en su filme Campanadas a medianoche, una joya del cine que fusionaba varias obras de Shakespeare. Calatañazor se convirtió en el plató perfecto, su castillo en ruinas, los soportales de madera y las calles empinadas de piedra no necesitaron apenas retoques para transformarse en el escenario de guerras, conspiraciones y dramas medievales. 

Ubicada en lo alto de un roquedal con vistas a la vega del río Abión, la villa transmite una sensación de aislamiento que, lejos de restarle atractivo, potencia su magia. Basta un paseo lento para toparse con rincones que parecen no haber cambiado desde la Edad Media. A la entrada del pueblo, la ermita de La Soledad, de estilo románico, da la bienvenida al visitante como si le advirtiera que está a punto de entrar en otro mundo.

ENTRE LA LEYENDA Y LA MEMORIA

Uno de los mitos más arraigados en la memoria colectiva es el de la derrota del caudillo musulmán Almanzor, al que un dicho popular sitúa perdiendo “el tambor” en Calatañazor. Aunque los historiadores no se ponen del todo de acuerdo sobre la veracidad de esta batalla, la historia se ha instalado firmemente en el relato local. Incluso un busto de Almanzor preside una pequeña plaza, como testigo silencioso de esa mezcla de historia y leyenda que define al lugar.

Más allá de lo épico, Calatañazor invita a la calma. No hay ruidos de tráfico, apenas hay comercios, y el tiempo parece medirse más por el repique de las campanas que por el reloj. Es un destino para los que buscan desconectar, para quienes disfrutan del valor de lo auténtico, y para quienes saben que algunos lugares no necesitan ser grandes para ser inmensos.

CÓMO LLEGAR A CALATAÑAZOR DESDE ARAGÓN

  • Desde Zaragoza, el trayecto en coche dura unas 2 horas y 15 minutos por la A-2 y la N-111, pasando por Soria.
  • Desde Teruel, el viaje toma unas 3 horas y 15 minutos, siendo lo más práctico subir hasta Zaragoza y seguir la misma ruta.
  • Desde Huesca, se tarda alrededor de 3 horas, bajando por la A-23 hacia Zaragoza y continuando desde allí. En todos los casos, el coche es la mejor opción, ya que no hay transporte público directo hasta Calatañazor.

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