El pueblo 'fresco' y cerca de Zaragoza que se llena cuando llega la ola de calor

Con temperaturas mínimas de apenas 10 °C en plena ola de calor, se ha convertido en refugio natural cerca de Zaragoza, con encanto histórico y naturaleza.

La Póveda de Soria ./ Asociación Proynerso
La Póveda de Soria ./ Asociación Proynerso

Cuando el mercurio se dispara en gran parte del país, hay pequeños oasis de clima que se convierten en destinos refugio. Uno de ellos es La Póveda de Soria, un pintoresco pueblo que se ha colado esta semana entre los diez lugares más fríos de España, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Hablamos de un enclave a poco más de dos horas de Zaragoza, donde el fresco se prolonga incluso en los días más cálidos.

REFUGIO TERMAL EN JULIO

La estación meteorológica de La Póveda‑Barriomartín registró una mínima de 10 °C a las 6:10 de la mañana, un valor solo superado por territorios de alta montaña como Los Picos de Europa, el Teide o La Covatilla. Al mismo tiempo, en Vinuesa (El Quintanarejo) se registraron 11 °C a primera hora, lo que le convirtió en el cuarto lugar más frío de Castilla y León. En pleno mes de julio, con los termómetros disparados en otras zonas, estas temperaturas bajas ofrecen un alivio real, ideal para quienes buscan enfriar cuerpo y mente durante la noche.

UN PUEBLO CON ENCANTO Y NATURALEZA

Situada a 1.300 metros de altitud en la vertiente sur del puerto de Piqueras, La Póveda de Soria es una localidad serrana de menos de 200 habitantes. Su arquitectura tradicional de casas de piedra, sus calles empedradas y la iglesia gótica‑barroca de El Salvador, con su retablo de Gabriel Pinedo y pila bautismal románica, dotan al pueblo de un ambiente auténtico y lleno de historia. Para los amantes de la naturaleza, el entorno es un auténtico paraíso: rodeado por las Sierras de Urbión y Cebollera, incluidos en la Red Natura 2000, su término municipal acoge robledales, hayedos, acebos y pinares donde se recolectan setas como níscalos, rebozuelos o boletus. Las especies cinegéticas como ciervos, jabalíes o aves protegidas como el águila real, completan un ecosistema rico y diverso.

ACTIVIDAD RURAL Y TRADICIÓN

La economía local sigue ligada a la ganadería —lanar, vacuno y equino— y a la explotación de la madera, actividades que siguen marcando el ritmo de una comunidad de raíces rurales. Además, el municipio engloba los núcleos de Barriomartín y Arguijo, que ofrecen paisajes dispersos en ladera junto al río Tera y la Reserva Regional de Urbión. El conjunto cuenta con rutas de senderismo, miradores, patrimonio histórico (la ermita de los Santos Nuevos o los restos del antiguo Palacio de los Salcedo) y festividades tradicionales como la Virgen del Rosario o San Jerónimo, que pintan el calendario local de color y vida.

UN ESCAPARATE PARA EL TURISMO CERCANO

Durante las primeras olas de calor, pueblos como La Póveda ven cómo sus casas rurales y alojamientos se completan, atraídos por una temperatura nocturna fresca que permite dormir sin aire acondicionado, pasear en manga larga al anochecer y desayunar al fresco bajo un cielo siempre nítido. Para los residentes de Aragón, Castilla-La Rioja o Castilla-La Mancha es una escapada ideal: menos de tres horas de viaje, un destino auténtico con naturaleza y patrimonio, y un clima que contrasta con la canícula.

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