El pueblo de Teruel dónde se apareció la virgen: tiene un castillo y paisajes de cuento
Ubicado en la Sierra de Gúdar, un pequeño pueblo turolense llamado Jorcas, guarda consigo un evento que todavía se comenta por los vecinos. Se trata de la aparición de la Virgen y el Niño Jesús en el año 1958.
El misterio todavía rodea a este municipio de 43 habitantes, el cual alberga en secreto un sin fin de historias que contar, muchos rincones por explorar y un patrimonio digno de una escapada rural.
LA APARICIÓN DE LA VIRGEN EN JORCAS: UNA HISTORIA QUE PERDURA EN LA MEMORIA COLECTIVA
A finales de los años 50, un grupo de niños asegura que vieron a la Virgen y al Niño Jesús en una cueva cerca de la Fuente del Gamellón. La notica, que no tardó en correr como la pólvora en la localidad, atrajo a muchos periodistas y curiosos que querían ser parte del 'milagro'. Además, reforzando lo sucedido, los testimonios de los niños fueron apoyados por personas del pueblo (como el maestro y el secretario del ayuntamiento).
Hoy, no resulta nada fácil llegar hasta la cueva en cuestión, ya que el paso del tiempo y los deslizamientos de tierra han bloqueado la entrada a la misma.
Aunque este episodio impactó a los habitantes en su momento, actualmente la historia no aparece en libros oficiales del pueblo pero se sigue contando oralmente entre los vecinos. La falta de detalles y pruebas mantendrá la intriga por siempre de lo sucedido en Jorcas en 1958.
DESCUBRE JORCAS: NATURALEZA, CASTILLO Y PATRIMONIO
En lo alto de Jorcas, se pueden ver los restos de un castillo medieval que ha vigilado la zona durante siglos. Aunque está en un estado de deterioro avanzado, su simbolismo y las vistas panorámicas de Jorcas bien merecen una visita. Como patrimonio religioso del pueblo, no puede faltar la Iglesia de la Asunción, la cual combina estilos gótico-renacentistas y rococó.
Para los amantes de las caminatas por el campo y el senderismo, la Ruta de la Virgen del Campo, que conecta Jorcas con Galve, es muy buena opción para empaparse de la belleza que ofrece la Sierra de Gúdar. La cueva de San José y Santa María, hoy colapsada, es otro punto de interés importante de la localidad, así como el yacimiento celtibérico del parque de La Muela, testigo del pasado más remoto de la zona.
DÓNDE COMER EN JORCAS...O CERCA
El propio pueblo cuenta con un bar multiservicio en el centro, perfecto para tapear y hacer una pausa entre visita y visita. Para una comida más completa, conviene desplazarse apenas cinco minutos hasta Allepuz, donde el restaurante Venta Liara es una institución local, combinando almuerzos contundentes con un trato rápido y un ambiente acogedor.
Si buscas una experiencia más gastronómica, a solo unos minutos más por carretera se llega a Monteagudo del Castillo, donde el restaurante Colibrí ha ganado fama por su cuidado servicio de mesa, un menú degustación que cambia con las estaciones y una carta de vinos sorprendente para un enclave tan recóndito. Todo ello, rodeado de naturaleza y con vistas que invitan a quedarse.
CÓMO LLEGAR A JORCAS
Desde Teruel capital, llegar a Jorcas supone un trayecto de aproximadamente 1 hora y 15 minutos en coche. El camino más directo es por la A-226 en dirección a Cedrillas y, desde allí, seguir por la TE-V-8024 hasta Jorcas. Desde Zaragoza, el viaje es algo más largo, con una duración media de 2 horas y 30 minutos. La ruta más recomendable es tomar la A-23 hasta Teruel, y una vez allí, continuar por la A-226.

