El pueblo de Teruel fundado por pescadores en pleno campo y que lleva nombre de mujer
Aragón es una región rica en historia y patrimonio, con pueblos que guardan secretos de un pasado fascinante. En la provincia de Teruel, una pequeña localidad destaca por su curioso origen: fue fundada por pescadores a pesar de encontrarse lejos del mar y, además, lleva un nombre femenino. Este municipio, desconocido para muchos, esconde una historia ligada a los humedales que antaño cubrían gran parte del territorio.
Se trata de Alba del Campo, un pequeño pueblo situado a 38 kilómetros de la ciudad de Teruel, al pie de la sierra de Albarracín. Según estudios históricos, Alba del Campo debe su origen a la existencia de la Laguna del Cañizar, un antiguo humedal que, junto con los de Villarquemado y Cella, constituía una de las zonas más ricas en recursos hídricos de Aragón. Gracias a ello, pescadores se establecieron en la zona hace siglos, aprovechando la abundancia de peces y la fertilidad del terreno circundante.
Actualmente, Alba del Campo es un destino ideal para quienes buscan tranquilidad y un contacto directo con la historia. Su patrimonio arquitectónico es testigo de su pasado estratégico. Destaca su castillo medieval, que data de antes del siglo XIV y fue reforzado en 1350 para defenderse de los ataques en la guerra de los Dos Pedros. Este castillo, uno de los pocos que se conservan en el Valle del Jiloca, está vinculado a la leyenda del Cid Campeador, quien, según diversas crónicas, pasó por la región durante sus campañas militares.
Otro de los atractivos de Alba del Campo es su patrimonio religioso. La iglesia de la Invención de la Santa Cruz destaca por sus piezas de orfebrería, mientras que las ermitas de la Purísima, de la Virgen de Mora, de Santa Bárbara y de San Cristóbal reflejan la devoción histórica de sus habitantes. Además, los restos de su campanario antiguo y la arquitectura tradicional de sus casas aportan un encanto especial a sus calles.
Para los amantes de la arqueología, Alba del Campo ofrece vestigios de antiguas civilizaciones. En sus alrededores se pueden visitar yacimientos de la Edad de Hierro, así como restos íberos y romanos. Destacan el poblado romano de "El Villarejo", en ruinas, y el asentamiento antiguo de "El Gallel", del que apenas quedan vestigios, pero que forma parte del legado histórico del municipio.
Alba del Campo es un destino ideal para los viajeros que desean conocer una parte menos explorada de Teruel, alejada de los circuitos turísticos convencionales. Con su historia singular, su tranquilidad y su riqueza patrimonial, este pequeño pueblo sigue siendo un testimonio viviente de la relación entre la naturaleza y las comunidades humanas a lo largo de los siglos.


