El idílico pueblo pegado a Zarautz con una playa íntima y una comida de sobresaliente
A solo unos minutos de Zarautz, este pequeño pueblo enamora con su playa tranquila, su encanto marinero y una cocina que brilla en cada plato.
A orillas del Cantábrico, Getaria se presenta como uno de los pueblos más encantadores del País Vasco. Situado a apenas dos kilómetros de Zarautz, este pequeño municipio de tradición marinera es un destino perfecto para quienes buscan calma, autenticidad y buena gastronomía en un entorno natural privilegiado.
Con poco más de 2.700 habitantes, Getaria combina historia, paisaje y una identidad propia que ha sabido mantenerse a lo largo del tiempo. No es solo su silueta, en la que destaca el Monte San Antón —conocido popularmente como “el ratón de Getaria” por su forma inconfundible—, lo que atrae a los visitantes. Es su atmósfera, su sabor a mar y su capacidad para ofrecer una experiencia inolvidable a quien se detiene a conocerla con calma.
HISTORIA Y MAR: UNA IDENTIDAD COMPARTIDA
Getaria es conocida por ser la cuna de Juan Sebastián Elcano, el navegante que completó la primera vuelta al mundo. Su estatua, junto al puerto, es el símbolo de una vocación marinera centenaria que aún perdura. El casco histórico del pueblo, con calles empedradas, casas de piedra y balcones floridos, invita a perderse entre recuerdos medievales y olor a parrilla.
El puerto pesquero, aún activo, conecta pasado y presente. Desde él, se puede iniciar el paseo hacia la playa de Malkorbe, una pequeña bahía resguardada de las corrientes, de aguas tranquilas y ambiente familiar, ideal para disfrutar del mar con serenidad. Es una playa discreta y recogida, perfecta para quienes prefieren la intimidad frente a la masificación.
UNA COCINA QUE BRILLA EN CADA PLATO
Pero si hay algo que hace que Getaria sea inolvidable es su gastronomía. La tradición pesquera y el dominio de la parrilla de carbón han convertido al pueblo en un auténtico referente culinario. Los pescados y mariscos frescos, tratados con sencillez y respeto por el producto, son el eje central de su cocina.
Entre los mejores lugares para comer en Getaria destacan varios que han alcanzado fama internacional. Uno de ellos es el Restaurante Elkano, todo un templo gastronómico con una estrella Michelin, conocido por su rodaballo a la brasa, una preparación que ha elevado a categoría de arte. Su tratamiento del pescado es tan preciso que atrae comensales de todo el mundo en busca de una experiencia que va más allá del paladar.
Otra joya local es Kaia-Kaipe, situado junto al puerto. Este restaurante combina vistas espectaculares con una cocina de producto impecable. Su bodega es una de las mejores de la zona, y su carta ofrece clásicos del mar como el besugo, la merluza o los mariscos frescos del día, todos cocinados a la brasa.
También merece una visita el Asador Astillero, un local de ambiente marinero y trato cercano, donde destacan platos como el txangurro al horno o el lenguado a la parrilla. Es una opción perfecta para quienes buscan buena cocina sin renunciar a un ambiente relajado y auténtico.
UN LUGAR PARA QUEDARSE (O VOLVER)
Getaria no necesita artificios. Su belleza natural, su legado histórico y su excelente gastronomía hacen de este pueblo un destino ideal para una escapada diferente, ya sea en pareja, con amigos o en solitario. Basta una tarde entre sus calles, una comida frente al mar o una subida al Monte San Antón para entender por qué tantos visitantes se enamoran de este rincón vasco.
A solo unos minutos de Zarautz y bien conectado con San Sebastián, Getaria es el refugio perfecto para quienes buscan algo más que un destino de playa. Un lugar donde cada detalle —del sabor de un pescado recién hecho a la brisa que acaricia el puerto— invita a quedarse un poco más. O, al menos, a volver.

