La ruta por los ibones de Escarpinosa y Batisielles: "Una parada obligatoria en los Pirineos..."

En el valle de Benasque se esconde una de las rutas más espectaculares del Pirineo: los ibones de Batisielles y Escarpinosa, un recorrido accesible y lleno de paisajes únicos.

 

Ibón de Batisielles ./ Alltrails
Ibón de Batisielles ./ Alltrails

En pleno valle de Benasque, uno de los enclaves más espectaculares del Pirineo aragonés, se encuentra una de las rutas más populares y recomendadas para los amantes de la montaña: el itinerario que conduce a los ibones de Batisielles y Escarpinosa. Esta excursión, de dificultad moderada y apta para un público amplio, combina accesibilidad, paisajes únicos y la posibilidad de descubrir hasta tres lagos de alta montaña en un entorno natural de gran belleza.

El recorrido comienza en el parking del valle de Estos, situado a apenas tres kilómetros de la localidad de Benasque. Desde allí, el sendero arranca paralelo al río, atraviesa el puente de Aiguacari y, en la primera bifurcación, toma dirección al Escarpinosa. El camino abandona pronto la pista principal para internarse en un frondoso bosque que obliga a ganar altura mediante zigzags. Esta parte de la ruta puede resultar exigente, pero está jalonada de vistas y rincones que invitan a hacer una pausa.

Tras una caminata de aproximadamente hora y media, se alcanza el ibonet de Batisielles, un pequeño lago de aguas tranquilas que refleja la grandeza de los bosques de pino negro que lo rodean. Este es un punto clave, ya que desde aquí los excursionistas pueden optar por seguir recto hacia el Ibón de Escarpinosa en un trayecto de unos 45 minutos, o bien alargar la excursión hasta el ibón grande de Batisielles, lo que implica una subida más exigente a través de una pedrera.

La opción larga, aunque dura, recompensa con paisajes de altura. El ibón grande se abre en medio de un anfiteatro natural de rocas y montañas, ofreciendo una imagen imponente del Pirineo. Desde allí, el sendero conecta con el camino que conduce hacia las Agujas de Perramo, un conjunto de picos afilados que sirven de referencia visual en el trayecto hacia el destino final: el Ibón de Escarpinosa.

Considerado por muchos como uno de los lagos más bellos de los Pirineos, el Escarpinosa sorprende con sus aguas cristalinas rodeadas de prados, bosques y formaciones rocosas que invitan a la contemplación. Es un lugar perfecto para descansar tras la caminata y disfrutar de la naturaleza en estado puro, ya sea en familia, en pareja o con amigos.

La ruta no solo destaca por la espectacularidad de sus paisajes, sino también por su carácter accesible para senderistas con cierta experiencia. Además, ofrece alternativas para quienes buscan un paseo más corto y familiar, así como para los que desean una excursión de mayor exigencia física.

El itinerario por los ibones de Batisielles y Escarpinosa se ha consolidado como una parada obligatoria para quienes visitan el Pirineo aragonés. Sus contrastes, la riqueza natural del entorno y la posibilidad de recorrer varios lagos en una misma jornada hacen de esta ruta una experiencia única para comprender la magia del Pirineo.

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