El pueblo de Cataluña que todos se confunden por su nombre 'inglés' y tiene una bruja famosa
Si dices Sort en voz alta delante de alguien que no conoce el pueblo, lo más probable es que piense que estás diciendo una palabra en inglés.
Y no le faltaría razón fonética: sort, en inglés, significa clasificar o tipo. Pero Sort no tiene nada de inglés. Es un pueblo del Pirineo catalán, en la provincia de Lérida, capital de la comarca del Pallars Sobirà.
Y su nombre, lejos de venir del inglés, es una evolución de una palabra de origen vasco que con los siglos derivó en el catalán sort: suerte.
Un nombre que el pueblo lleva décadas ganándose a pulso gracias a una bruja que ha repartido cientos de millones de euros en premios de lotería.
La bruja que convirtió Sort en sinónimo de suerte
La Administración de Lotería La Bruixa d'Or —la bruja de oro, en catalán— era una lotería más entre las que había en Sort hasta que en 1994 repartió el Gordo de la Lotería de Navidad. Podría haber sido una casualidad. Pero volvió a repartirlo en 1996, en 1998 y de nuevo en 2000. Cuatro primeros premios en seis años desde un pueblo del Pirineo de apenas 2.000 habitantes.
La coincidencia entre el nombre del pueblo —sort, suerte en catalán— y la racha de la lotería convirtió a Sort en un destino de peregrinación para compradores de lotería de toda España. La Bruixa d'Or pasó de ser una administración local a ser una marca nacional. Y Sort dejó de ser un pueblo desconocido del Pallars para convertirse en uno de los nombres más reconocibles de Cataluña fuera de sus fronteras.
Hoy la administración sigue activa, sigue vendiendo lotería y sigue atrayendo visitantes que llegan con la esperanza de que el nombre del pueblo haga su trabajo.
El origen del nombre: ni inglés ni catalán, sino vasco
La historia del nombre de Sort es más compleja y más interesante de lo que parece. En su origen, el pueblo se llamaba Suburiti, una palabra que viene de la unión de dos términos vascos: ubi —puente— e iri —pueblo—.
El nombre hacía referencia al puente que cruzaba el río Noguera Pallaresa, que fue durante siglos el puente de piedra más largo que cruzaba ese río y uno de los elementos más importantes de la vida del pueblo.
A lo largo de la Edad Media, el nombre fue evolucionando a través de formas como Suert, Saorte, Saort, Sabrot y Suort, hasta llegar al actual Sort. La coincidencia con la palabra catalana sort —suerte— no fue el origen del nombre sino una derivación fonética que el tiempo acabó cargando de simbolismo.
Qué ver: castillo medieval, iglesia y vistas al valle
Más allá de la lotería, Sort es un pueblo con un patrimonio medieval genuino que merece una visita por sí solo. El recorrido empieza en la Plaza Mayor, un espacio abierto desde el que se disfrutan vistas espectaculares al valle del Noguera Pallaresa, y desde allí arranca el recorrido por el casco antiguo.
El monumento más importante es el Castillo de los Condes de Pallars, una fortaleza del siglo X declarada Bien de Interés Cultural. Aunque no se documentó oficialmente hasta el siglo XIII, ya estaba vinculado a los condes de Pallars desde mucho antes. Conserva murallas románicas de los siglos XI y XII levantadas con grandes piedras, torres cilíndricas y una Torre del Homenaje que funcionó como prisión hasta el siglo XVII. Las intervenciones de restauración de los últimos años permiten hoy visitar el castillo y disfrutar de sus vistas sobre el valle.
El otro gran icono del pueblo es la iglesia parroquial de Sant Feliu, construida en 1630 sobre una ermita anterior del siglo XIII. En su interior conserva una réplica de la Virgen del Remei, cuyo original del siglo XIII está en el Museo Diocesano de la Seu d'Urgell.
Deportes de aventura: la capital del rafting del Pirineo
Sort no es solo historia y lotería. El río Noguera Pallaresa que da nombre al valle convierte al pueblo en la capital de los deportes de aventura del Pirineo catalán. En 2006 fue reconocida como Destino Turístico Deportivo. En sus aguas se puede practicar rafting, kayak, piragüismo y barranquismo, con empresas especializadas que ofrecen actividades para todos los niveles.
Para los amantes del senderismo, el entorno del Pallars Sobirà ofrece varias rutas. La del Valle de Unarre son apenas 4 kilómetros y dos horas de caminata. La del Lago de San Mauricio, accesible desde Espot, está adaptada para personas con movilidad reducida y llega a uno de los lagos más bonitos del Pirineo. Para quienes buscan más exigencia, la ruta de Batlliu de Sort recorre 13 kilómetros por el valle de Assua en unas 4 horas.
Cómo llegar desde Zaragoza
Desde Zaragoza, Sort está a unos 230 kilómetros por la A-2 hasta Lleida y desde allí por la C-13 en dirección norte hacia el Pallars Sobirà. Aproximadamente dos horas y media en coche. Desde Barcelona, el trayecto es de unas dos horas y 45 minutos por la C-16 hasta Manresa y continuando por la C-26 y la C-13.
Un pueblo que suena a inglés, significa suerte en catalán, tiene origen vasco y lleva décadas demostrando que los tres significados, de alguna forma, le quedan bien.