Ni Tena ni Ordesa: el valle del Pirineo que pasa desapercibido para muchos turistas
Cuando pensamos en una escapada a los Pirineos, inevitablemente se vienen a la cabeza ciertos destinos más 'mainstream', como pueden ser el Valle de Ordesa, el de Hecho o el Valle de Tena. Sin embargo, situado en la bonita comarca de Sobrarbe, tenemos el Valle de Pineta o como se le conoce en aragonés 'valle verde', lo que ya nos da una pista del espectáculo visual que nos espera al llegar.
VALLE DE PINETA: CUMBRES, VERDES PRADOS Y EL NACIMIENTO DEL RÍO CINCA
Esta formado por el nacimiento del río Cinca, es un espacio moldeado por el hielo, el agua y el paso de los años, en el que se combinan extensos pastos, paredes rocosas y cumbres que superan los 3.000 metros. El escenario recuerda más a una postal alpina que a lo que muchos imaginan del Pirineo aragonés.
A través del valle se accede a la entrada noreste del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, concretamente al Circo de Pineta, una impresionante cuenca glaciar encajada entre montañas míticas como Monte Perdido (3.355 m), el Marboré o la Tuca Roya. Las paredes verticales que rodean el entorno alcanzan los 2.000 metros de desnivel y generan una sensación de recogimiento que impacta a cualquier visitante.
Este valle no solo destaca por sus vistas, sino también por la variedad de rutas de senderismo que ofrece.
DOS RUTAS PARA DESCUBRIR EL VALLE DE PINETA SIN NECESIDAD DE SER UN EXPERTO
Una de las excursiones más accesibles y populares es la que conduce a los Llanos de La Larri. Se trata de una ruta sencilla, ideal para familias y senderistas que buscan disfrutar del día sin complicaciones. El recorrido, que comienza junto al Parador Nacional de Pineta, asciende suavemente entre bosques de hayas y abetos, hasta llegar a una gran pradera con vistas abiertas que premian el esfuerzo. Se trata de una caminata de apenas hora y media, ideal para hacerte una idea de cómo es el entorno.
Para los más aventureros, el ascenso al Balcón de Pineta es una experiencia de alta montaña inolvidable. Esta ruta, mucho más exigente, requiere unas cinco horas de subida, pero la recompensa es mayúscula: una vista panorámica de todo el valle. Si aún se tiene energía, se puede continuar durante unos 30 minutos más hasta alcanzar el Lago de Marboré, desde donde se contemplan de cerca el glaciar y el entorno de Monte Perdido.
Para quienes deseen planificar más a fondo su visita, existen puntos de información en Bielsa y en la Pradera de Pineta, este último al final de la carretera de acceso al valle, junto al margen del río Cinca.
CÓMO LLEGAR AL VALLE DE PINETA Y DÓNDE ALOJARSE
El valle de Pineta se encuentra en el término municipal de Bielsa, en la comarca del Sobrarbe (Huesca). El acceso en coche es sencillo desde Aínsa o desde Francia por el túnel de Bielsa-Aragnouet. La carretera finaliza en la Pradera de Pineta, donde comienza la mayoría de rutas y se ubican los principales puntos de información.
Para dormir en el mismo valle, la mejor opción es el Refugio de Pineta, abierto todo el año y con capacidad para 71 personas. Ofrece servicios como duchas, calefacción, bar-cafetería, comidas, taquillas, mantas y hasta un espacio para cocinar. Se puede aparcar en la misma puerta y es perfecto tanto para montañeros como para quienes buscan desconectar en un entorno privilegiado.

