Grupo Lobe apuesta por la sostenibilidad: construcciones con impacto ambiental casi nulo

Mediante el estándar Passivhaus y procesos constructivos industrializados, la compañía avanza hacia un modelo de edificación más eficiente y respetuoso con el medioambiente.
Las terrazas, auténticas protagonistas en Residencial NEOCITY / Grupo Lobe
Las terrazas, auténticas protagonistas en Residencial NEOCITY / Grupo Lobe

El impacto del cambio climático se hace cada vez más evidente en la vida cotidiana: desde el aumento del nivel del mar que amenaza las zonas costeras, hasta temperaturas anormalmente elevadas durante todo el año, pasando por sequías prolongadas y lluvias intensas.

En el contexto actual, el sector de la construcción representa el 39% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Esta proporción sitúa a la edificación como uno de los principales responsables de la crisis climática, pero también como un actor estratégico para impulsar la transición hacia modelos más sostenibles, innovadores y eficientes.

Con el objetivo de reducir la huella de carbono durante la vida útil de sus edificios, Grupo Lobe ha reforzado su compromiso con la sostenibilidad mediante la implementación de una innovadora solución digital para medir y reducir la huella de carbono de sus edificaciones. Esta iniciativa integra herramientas digitales avanzadas que permiten una evaluación precisa y detallada de las emisiones de CO₂ generadas por cada proyecto.

El proceso comienza con la elaboración de un modelo BIM (Building Information Modeling) detallado, desarrollado por el equipo de proyectos de la compañía. Este modelo no solo representa las características y especificaciones del edificio, sino que también sirve como base para calcular las emisiones reales tanto durante la fase de construcción como en su vida útil.

Además, el equipo de IT de Grupo Lobe ha desarrollado una aplicación que, en conjunto con otra herramienta, traduce las notas clave de los materiales del modelo BIM a un formato compatible con programas especializados en análisis de emisiones. Gracias a esta integración, es posible calcular la cantidad total de CO₂ emitido, así como la emisión por metro cuadrado, en función de la demanda energética del edificio.

Este enfoque permite a Grupo Lobe realizar un seguimiento continuo de la huella de carbono y tomar decisiones informadas para reducir las emisiones a lo largo del ciclo de vida de sus edificios.

CERTIFICACIÓN PASSIVHAUS: SELLO DIFERENCIAL

Además, todos los edificios desarrollados por la compañía cuentan con la certificación Passivhaus, un estándar que garantiza un consumo energético casi nulo y optimiza la eficiencia en cada una de sus promociones.

El estándar, cada vez más adoptado en el sector de la construcción, permite gestionar de manera eficiente las cargas térmicas internas del edificio. Esto reduce significativamente la necesidad de recurrir a sistemas activos de climatización, mejorando así el confort interior y disminuyendo el impacto ambiental.

Esta estrategia se basa en componentes esenciales como un aislamiento térmico de altas prestaciones, carpinterías avanzadas, la supresión de puentes térmicos y un elevado nivel de hermeticidad. Aunque el estándar Passivhaus fue concebido originalmente para climas fríos, su adaptación a entornos cálidos como el de Zaragoza resulta crucial.

Para evitar el sobrecalentamiento durante los meses de verano, se incorporan soluciones como voladizos estratégicamente orientados, acristalamientos de alto rendimiento y persianas con rotura de puente térmico, ya sea con doble o triple vidrio. Estas medidas aseguran el cumplimiento estricto de los exigentes requisitos establecidos por el Passivhaus Institut.

El estándar Passivhaus, además, establece un límite estricto al consumo energético de todos los sistemas activos del edificio. Esta exigencia no solo garantiza un ahorro significativo en la factura energética de los usuarios, sino que también contribuye de manera efectiva a la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero durante la fase de uso del edificio.

De esta manera, Grupo Lobe no solo mejora la eficiencia del proceso constructivo, sino que también reduce considerablemente los residuos y maximiza el aprovechamiento de los recursos.

* Este artículo forma parte de un especial sobre construcción sostenible en el que han participado una decena de empresas. Ver especial completo aquí.

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