Mesa de debate | Construcción sostenible, del diseño a la realidad
La sostenibilidad ya no es un concepto aspiracional en el sector de la construcción: es una urgencia tangible. En un momento en que el cambio climático exige respuestas concretas, las soluciones no pueden quedarse en las buenas intenciones. De eso precisamente se ha hablado en la redacción de HOY ARAGÓN.
Dentro de un especial sobre Construcción Sostenible, se ha celebrado una mesa de debate donde se ha hablado sobre arquitectura, innovación, industria y tecnología.
Al encuentro han asistido José Luis Ureña, arquitecto responsable de proyectos en Persax; David Díez, responsable de Desarrollo de Negocio del ITA (Instituto Tecnológico de Aragón); Irene San Roman, arquitecta responsable de sostenibilidad en Grupo Lobe; y Rocío Ciprés, Responsable de Marketing y Comunicación en Consolis Tecnyconta.
La construcción sostenible, del diseño a la realidad ha sido el tema central del debate. Dónde empieza el compromiso real, cuáles son las barreras que se encuentran o cómo se gestiona el equilibrio entre sostenibilidad, innovación técnica y rentabilidad económica son algunas de las cuestiones que se han tratado.
¿Qué es realmente la construcción sostenible? ¿Dónde empieza el compromiso? Los asistentes a esta mesa de debate coincidieron en señalar que no hay un único punto de partida: el diseño, los materiales y el propio proceso constructivo forman un ecosistema interdependiente.
COMPROMISO DESDE EL DISEÑO
Desde Tecnyconta, Rocío Ciprés defendió que “la industrialización es la vía real hacia la sostenibilidad”, no solo por su eficiencia estructural y energética, sino también por su capacidad de acortar plazos, reducir emisiones y hacer viable la rentabilidad. La empresa a la que representa es especialista en prefabricados de hormigón.
David Díez (ITA) lo explicó como un "cambio de paradigma" que vive una “catarsis necesaria”: “La sostenibilidad no puede desligarse de la rentabilidad ni del talento joven que queremos atraer al sector”.
Por su parte, desde Grupo Lobe, Irene San Román recalcó el impacto de todo el ciclo de vida del material, desde su extracción hasta su colocación en obra, y subrayó el papel del estándar Passivhaus como garantía de eficiencia energética.
José Luis Ureña, desde Persax (empresa especializada en la fabricación de persianas, toldos o mosquiteras) incidió en el uso responsable de materiales y el papel clave del control solar en los edificios. Además, lanzó una idea interesante que va más allá de los fabricantes o las constructoras: “El usuario final también debe estar formado en sostenibilidad”.
RENTABILIDAD Y FUTURO
Si se habla de construcción sostenible, equilibrar sostenibilidad, innovación técnica y rentabilidad económica no es tarea menor. Las empresas coinciden en que la sostenibilidad, aunque pueda suponer una inversión inicial superior, acaba resultando rentable a medio y largo plazo.
“Hay que cambiar la forma de comunicar”, apuntó Ciprés, quien recordó que desde Tecnyconta se trabaja con tecnología Green Spine Line para conseguir prefabricados de hormigón sostenibles. Gracias a ellos, se ha conseguido reducir las emisiones de CO₂ en más de un 40% desde 2022.
Díez insistió en que las instituciones deben asumir el liderazgo en la inversión inicial para que el cambio hacia un modelo de construcción sostenible sea posible.
En la misma línea, Ureña defendió que “la construcción sostenible es viable y asequible”, pero aún se vista como una opción, no como una norma. “Ahí está el reto”, expresó.
TECNOLOGÍA: UN ALIADA CON MUCHO MARGEN DE MEJORA
La digitalización y las nuevas tecnologías fueron otro de los ejes del debate. Todos coincidieron en que herramientas como el BIM o la impresión 3D son ya palancas reales, aunque todavía infrautilizadas.
Desde el ITA se destacó la capacidad de la simulación computacional para prever el comportamiento de nuevos materiales, el diseño de soluciones híbridas energéticas o el análisis completo de un edificio desde su concepción hasta su demolición. "El sector de la construcción siempre ha ido por detrás y ya se ve que todo esto funciona en otros sectores", señaló Díez.
Uno de los temas que más consenso generó fue el de las barreras normativas. Todos los participantes señalaron que la legislación actual no siempre acompaña el ritmo de la innovación. David Díez mencionó ejemplos concretos: la imposibilidad legal de reutilizar ciertos áridos en obra civil o las limitaciones normativas en el uso de cementos más sostenibles, en el caso de Tecnyconta.
La representante de Grupo Lobe fue clara en su diagnóstico: “si esperamos a que la norma nos obligue, el coste será mayor. Hay que anticiparse”, aseguró San Román.
En palabras de Ureña (Persax), la clave está también en la colaboración empresarial. “No es lo mismo pedir mejoras empresa a empresa que hacerlo desde un clúster como el CICA”.
REHABILITACIÓN VS OBRA NUEVA
Más allá de la obra nueva, el debate también abordó la rehabilitación del parque de viviendas. Díez (ITA) puso sobre la mesa la necesidad de que las construcciones duren más, con soluciones industrializadas que alarguen la vida útil de los inmuebles de mayor antigüedad.
San Román (Grupo Lobe), por su parte, defendió que no se puede dejar vacías las ciudades: “Hay que equilibrar la rehabilitación de los cascos antiguos con la construcción de nueva vivienda”.
La mesa de debate terminó con un mensaje optimista: Aragón está en el foco de la construcción sostenible. Así lo subrayó David Díez, quien destacó la presencia nacional e internacional del ITA como altavoz del ecosistema aragonés. Desde Persax también reconocieron ese atractivo: “Empresas de fuera empezamos a mirar hacia aquí porque se están moviendo cosas que en otros lugares no”.
No faltaron tampoco reflexiones más amplias. Para Grupo Lobe, una de las barreras más difíciles de derribar sigue siendo ideológica. “Hay quien aún ve la sostenibilidad como puro marketing”. Pero el cambio generacional, coincidieron todos, está acelerando una transformación que ya no tiene vuelta atrás.